Tag Archive: Papa Francisco


CaptureSon tantos los testimonios y anécdotas que he escuchado de la gente en mi caminar espiritual que me dicen, “participe en un retiro y ahora ya no soy católico dormido, ahora quiero ayudar” o “pasamos por un momento de crisis en nuestra familia y me hizo acercarme más a Dios”, o “siento hambre espiritual, la vida misma no me satisface y hay un vacio y siento que Dios me llama algo”.  Como les digo, son tantas historias que tienen rostros, gente que ha sido tocada por el mismo Jesus de Nazaret, lo han sentido y para algunos han tenido una sanación interior y han decidido hacer cambios en su vida.  El proceso de evangelización requiere que los discípulos misioneros actúen como los amigos del novio, en pocas palabras, presentarles a Jesus de Nazaret quien es el novio para que conozca  a la novia que es la Iglesia, y nosotros somos la Iglesia.  Déjenme explicar cómo entender este concepto de “amigos del novio”

En el evangelio de Juan 1,23 se dice “Yo soy una voz que clama en el desierto” aludiendo a Juan el Bautista que solamente es una voz, no es la Palabra, la Palabra es Jesus de Nazaret.  Los discípulos misioneros necesitan ser voces en los desiertos espirituales del hombre.  Pero recordemos que no es la voz que convierte corazones y cambia el mundo, sino la Palabra que es viva y fuerte y es la propia vida en Jesus de Nazaret.  La voz llega al oído pero la Palabra penetra y sacude con fuerza los corazones de los hombres.

Es por eso que cuando se trabaja y se misiona en las cosas de la Iglesia, uno tiene que aprender a ser voz, no la Palabra.  Otra cualidad de Juan el Bautista es que el mismo reconoce “Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de El.  El que tiene a la novia es el novio, pero el amigo del novio, el que asiste y le oye, se alegra mucho con la voz del novio.  Esta es pues, mi alegría, que ha alcanzado su plenitud.  Es preciso que el crezca y que yo disminuya….” (Jn 3, 25-30). 

En el proceso de la evangelización se necesita ser creyente y atrayente pero reconociendo que no somos la meta ni la salvación, es hacerse a un lado y dejar que el Espíritu Santo entre en contacto con la novia para que conozca al novio.  Qué triste y lamentable es ver personas en esto que tratan de domar el Espíritu Santo, que se sienten poseedores del Espíritu, que creen que si no están ellos las cosas no funcionan.  No nos engañemos, nosotros no somos el Mesías, el ya vino y nos ha salvado, nuestro trabajo es comunicar y dar a conocer a Jesus de Nazaret a nuestros hermanos.  Que Jesus de Nazaret ha muerto por nuestros pecados, nos ha salvado y sobre todo que nos ama.  La gente necesita escuchar esto una y otra vez.  Lamentablemente, hay personas mendigando amor, están vacíos, tienen hambre y “Para mí no es motivo de orgullo anunciar el evangelio, porque lo considero una obligación ineludible. ¡Y ay de mí si no lo anuncio!” (1 Cor 9,16) Evangelizar significa poner el corazón del hombre en el corazón de Dios, dejar que Dios moldee el corazón a su Imagen y Semejanza.   Pero en ese moldear requiere crecimiento,  demanda formación, solicita catequesis, y una sobredosis de misericordia y compasión.

De hecho, tenemos insuficiencia doctrinal. Es necesario conocer la Verdad. Pero aparte de conocerla hay que amarla, servirla, darla a conocer a los demás. En el libro del Eclesiástico 4, 33 “lucha por la Verdad hasta la muerte y el Señor Dios combatirá por ti”.
Durante el Concilio Vaticano II y mas propio en la Exhortación apostólica del Papa Beato Pablo VI la Evangeli Nuntiandi (cf. AG2; EN 14), indica que “la Iglesia existe para evangelizar” y que la identidad misma del pueblo de Dios es esencialmente acción y que su ser vale en la medida que hace que los hombres se encuentren con Jesús y se salven.

Por lo tanto, si has tenido un encuentro personal con Jesus de Nazaret al quien nos gloriamos en profesar y creemos, alabado sea el Señor.  Tu vida ha tenido un cambio, sino lo has tenido, en silencio pide al Espiritu Santo que venga a tu ayuda.  Pidele que te presente a Jesus de Nazaret, que te enseñe la vía de la verdad, el camino del amor no del odio y la división, que te ayude a discernir y a reconocer la presencia de Dios en tu vida.  Si puedes participar y acercarte a una parroquia, hazlo, si necesitas confesarte hazlo…no te demores, si te hacen la invitación a que participes en un retiro, intenta y ve.
Cuando la llama del corazón se enciende por el fuego del Espíritu Santo hay que cuidarlo para que no se extinga, pero también hay que echar carbón para mantener esa llama.  Y ¿Cuáles son los carbones espirituales que necesitamos?  Aquí te presento solamente cinco carbones espirituales esenciales:

  • Un carbón que se necesita en este caminar del discipulado es la oración, que tu oración no solo sea rezos, sino que se convierta en un dialogo de amor y amistad con el novio. Esto fomenta la relación, la confianza y sobre todo ayuda a reconocer la presencia de Dios.
  • Un segundo carbón que se necesita en este caminar es la recepción de los sacramentos.Acercarte a los sacramentos de la Eucaristía y la Reconciliación.  No se puede andar por la vida queriendo seguir a Cristo sin comulgar…Si hay algo que te detiene, haz un examen de conciencia, evalúa tu vida, tus acciones y frecuenta el sacramento de la Reconciliación para que puedas estar libre y limpio para recibir la Sagrada Comunión. 
  • Un tercer carbón que se necesita en este caminar es la formación permanente. La vida cristiana es un camino orientado hacia la hacia la plenitud de la madurez en Cristo (cf. Ef 4, 13).  Es decir, tomar cursos, seminarios, clases, retiros, talleres, congresos, conferencias, entrenamientos y para saber cuáles son los apropiados acércate a una Iglesia Católica que nosotros llamamos ‘parroquia’ y pregunta al sacerdote ¡Cuales te recomienda!

En el plan pastoral de Estados Unidos para la formación en la fe del adulto Sentíamos Arder Nuestro Corazón se define la esencia y la importancia de la formación de fe en el adulto:
“…el crecimiento en la fe de adultos debe servir de marco de referencia para la catequesis de otros grupos y edades.  Debe ser ‘el principio organizador, que da coherencia a los distintos procesos de catequesis que ofrece una Iglesia particular.’…Por lo tanto, toda catequesis se orienta hacia una profundización continua de la fe en Cristo.  Y entonces se ve cuan necesario es que la catequesis para adultos sea de la mas alta calidad y vitalidad.” (no. 41)

Uno de los mayores retos que existen en los laicos es la falta de formación.  Y no me refiero a un taller de un dia, que puede ayudar, al contrario el discípulo misionero tiene la necesidad y el deber de formarse de una manera organizada, coherente y sistemática.  En pocas palabras, la formación es permanente, no termina.  No se trata solo de ir a retiros o charlas donde se siente bonito o simplemente se alaba al Señor, se necesitan manos que pongan en práctica lo aprendido.  Recordemos las palabras de los dos hombre de blanco que se le presentaron a los apóstoles justo después de que el Señor Jesucristo ascendió a los cielos “Ellos seguían mirando fijamente al cielo mientras se alejaba. Pero de repente vieron a su lado a dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: Amigos galileos, ¿qué hacen ahí mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado volverá de la misma manera que ustedes lo han visto ir al cielo” (Hch 1,10).   He conocido a tantas personas de buen corazón que entraron con su llama bien encendida al servicio de la Iglesia pero al pasar de los tiempos la acumulación de los golpes de la vida y las frustraciones que se viven en las parroquias estas personas llegaron a enfriarse, se volvieron amargados, ¡se olvidaron del primer amor!  Hacen las cosas por rutina pero las energías o la motivación ya no están ahí como desde el principio.  Ojala y que usted no sea una de estas personas, y si esta, reconsidere lo que le sucedió a Saulo de Tarso en camino a Damasco “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?  Preguntó él: ¿Quién eres tú, Señor? Y él respondió: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.  Ahora levántate y entra en la ciudad. Allí se te dirá lo que tienes que hacer.” (Hch 9,4b-6)

Una vez más, Dios te pedirá que te levantes, siempre en marcha, siempre en camino, el discípulo misionero no puede flojear o estancarse espiritualmente.  San Juan Pablo II escribió  “que, para la catequesis, «la repetición rutinaria, que se opone a todo cambio, por una parte, y la improvisación irreflexiva que afronta con ligereza los problemas, por la otra, son igualmente peligrosas» La repetición rutinaria lleva al estancamiento, al letargo y, en definitiva, a la parálisis.” (Catechesi Tradendae, no. 17)

  • El cuarto carbón que recomiendo para mantener la llama encendida es la lectura diaria de la Biblia, la Lectio Divina es una poderosísima herramienta espiritual que lo lleva a uno a dimensiones que solo el Espíritu Santo puede. El discípulo misionero necesita nutrirse del testimonio escrito que conduce a la Palabra de Dios. 
  • El quinto carbón es practicar y vivir las Obras de Misericordia


OBRAS CORPORALES DE MISERICORDIA

  1. Dar de comer al hambriento
  2. Dar de beber al sediento
  3. Dar posada al necesitado
  4. Vestir al desnudo
  5. Visitar al enfermo
  6. Socorrer a los presos
  7. Enterrar a los muertos

OBRAS ESPIRITUALES DE MISERICORDIA

  1. Enseñar al que no sabe
  2. Dar buen consejo al que lo necesita
  3. Corregir al que está en error
  4. Perdonar las injurias
  5. Consolar al triste
  6. Sufrir con paciencia los defectos de los demás
  7. Rogar a Dios por vivos y difuntos


Y quisiera terminar con las palabras del Arzobispo Jose Octavio Ruiz Arenas quien es el Secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.

“El que permanece con Jesús, como él permanece en nosotros, se nutre continuamente de un amor que le permite mantener la frescura, es decir, la capacidad de estar siempre limpio (Jn 15,1-2).  No basta con introducir a los hombres a la fe mediante el anuncio del kerygma y la catequesis per-sacramental. Es necesario garantizar un proceso mistagógico permanente o, como lo expresaban los Lineamenta, es preciso “dilatar el concepto de catequesis”  de modo que la transmisión de la fe no se asocie a momentos ocasionales de la vida sino a la entera vida cristiana. En otras palabras, no basta plantar. Es necesario también regar. Aprender la doctrina, el arte del diálogo y el ejercicio de la caridad”[i]

AH

[i] https://jornadescastelldaura.wordpress.com/2013/01/22/mons-octavio-ruiz-arenas-la-importancia-de-formacion-permanente-para-los-nuevos-evangelizadores/

 

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ecologia2

 

Les comparto el siguiente audio que fue transmitido el 19 de Junio del 2015 por Radio Maria, en este primer episodio se habló sobre algunos pasajes selectos de la enciclica del Papa Francisco “Laudato Si” y se compartio experiencias sobre como el comportamiento del ser humano ha afectado al medio ambiente y la conexión moral con el tema de la ecología.  Como mencione, es solo la primera parte, se continua trabajando en los otros episodios.

 

 

Para escuchar el audio, pulse en la siguiente dirección.

http://www.houstoncatecheticalconnection.org/?p=1367

CaptureEn una ocasión en mis visitas a las parroquias que ofrecen formación Cristiana dentro del curso de Ministerio ofrecido por la Arquidiócesis de Galveston-Houston,  me tocó que me hicieran esta pregunta: ¿Porqué ha tardado tanto la Iglesia Católica en implementar la visión del Concilio Vaticano II? A lo cual yo contesté, y ¿cuál es esa visión?  Y el me contestó “la misma visión que el Santo Juan XXIII dió en su discurso de apertura para el Concilio Vaticano II” y es el siguiente:

“En nuestro tiempo, sin embargo, la Esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia más que la de la severidad. Ella quiere venir al encuentro de las necesidades actuales, mostrando la validez de su doctrina más bien que renovando condenas.”

Para lo cuál no hay respuesta sencilla ni tampoco solo una.  Pero me dejó pensando y me ha hecho reflexionar sobre este tema que a su vez creo que di una respuesta convincente, una de ellas fue “la necesidad de continuar formando al Pueblo de Dios”  muchos laicos y laicas nunca han leido los documentos del Concilio Vaticano II, si muy apenas leen la Palabra de Dios, que ha de esperarse sobre los documentos del Concilio Vaticano II.  Una vez leidos, hay que comprenderlos, es decir leerlos no al pie de la letra sino tratando de descubrir el espiritu detrás de la letra entendiendo su contexto histórico, liturgico y sobre todo pastoral.

Claramente puedo ver que un área que ha mejorado muchisimo después del Concilio Vaticano II, ha sido el crecimiento de laicos y laicas involucradas mas en la vida de la parroquia, que decir de movimientos eclesiales, misioneros y grupos de apostolados.  Pero aún así, no es lo suficiente, todavía hay trabajo por hacer, especialmente en un mundo que se esta volviendo más secularista y ateísta (no cree en la existencia de Dios), se ha hecho esfuerzo y un gran trabajo en la cuestión ecuménica pero todavía hay mucho por hacer, también en el campo de cuestión inter-religiosa, mejorar la relación con nuestros hermanos judíos y tambien con los musulmanes.  Pero también no todo va mal, puedo percibir el espíritu del Concilio Vaticano II y la visión del Papa Santo Juan XXIII cuando se habla de misericordia, Papa Francisco ha convocado un Año jubilar sobre la Misericordia y ha pedido a un grupo de sacerdotes para ser misioneros de la misericordia y llevar la reconciliación a los rincones de este planeta.  La Iglesia se ha abierto mucho más y ha querido dar testimonio vivo de que Cristo vive y que Cristo es Dios, ¿como?  con la vida misma de tantos sacerdotes, obispos y laicos que dan una entrega total para seguir construyendo el Reino de Dios.   No todo esta implementado, y tal vez tarden siglos en implementarse pero la visión es la dirección correcta.  Hay que seguir trabajando en lo poco y en lo que a mi me corresponde es formar más agentes de pastoral que se capaciten y lleven sobre todo el amor de Dios a los demás.

AH

CaptureNecesitamos a Jesucristo

El mundo de hoy, la sociedad, las culturas, las familias necesitan a Jesucristo, todos nosotros incluyéndome a mi necesitamos volver a lo esencial y simplicidad de la Buena Nueva del Evangelio.  Nuestra condición humana es tan frágil, fragmentada, herida y manchada por el pecado, pero aun así el Papa Francisco nos recuerda que “Aunque la vida de una persona sea terreno lleno de espinas y hierbajos, alberga siempre un espacio en que puede crecer la buena semilla. Es necesario fiarse de Dios” (S.S. Francisco, 27 de septiembre de 2013).  Para esto necesitamos un salvador y lo tenemos si en verdad lo aceptamos, y tiene nombre y es Jesús de Nazaret.   ¿Pero cómo aceptarlo para poder proclamar su amor? Para esto necesitamos ser evangelizados o reenvagelizados.

¿Qué es evangelizar? 

Inmediatamente algunos pensaran en los “tele-evangelistas” que solamente se la pasan hablando de Dios, gritando de Dios y que tratan de convencerte con la Sagrada Escritura que así debe de ser.  Algunos pensaran que evangelizar es de ir en puerta en puerta, pero no necesariamente.  La Exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi escrita en 1975 nos dice que:

“evangelizar es, ante todo, dar testimonio, de una manera sencilla y directa, de Dios revelado por Jesucristo mediante el Espíritu Santo. Testimoniar que ha amado al mundo en su Verbo Encarnado, ha dado a todas las cosas el ser y ha llamado a los hombres a la vida eterna.” (no. 26)

Es significativo notar que los padres sinodales quieren enfatizar la importancia de dar testimonio con nuestras vidas de una manera sencilla, de saber que no podemos solos, que estamos heridos y que solamente nuestras vidas tienen sabor y color si Dios está en ellas, nuestras cargas se hacen más ligeras.  Seguido a esto, el proclamar, celebrar y vivir que Dios que nos ama tanto se ha revelado en Jesucristo por medio del Espíritu Santo.  El mundo busca felicidad y lo trata de buscar en los momentos, en las cosas, en los placeres terrenales, en el poder y la felicidad solo está en la persona de Jesucristo, y por ultimo evangelizar es dar esperanza de que Dios nos ha llamado a la vida eterna, a estar con Él.  La muerte no es la última palabra, Dios es la última palabra.

¿Qué es la Nueva Evangelización?

La Iglesia católica ha invitado a todos los creyentes a este despertar, el Papa Francisco lo resumía de la siguiente manera:

“Nueva evangelización significa despertar en el corazón y en la mente de nuestros contemporáneos la vida de la fe……Lo que necesitamos, especialmente en estos tiempos, son testigos creíbles que con la vida y también con las palabras hagan visible el Evangelio, despierten la atracción por Jesucristo, por la belleza de Dios.”[1] Por lo cual, el despertar el corazón y la mente de los demás requiere los siguientes tres elementos:

  • un nuevo ardor,
  • nuevos métodos,
  • nueva expresión

Todos podemos hablar y dar testimonio al mundo de que Jesucristo ha dado su vida por cada uno de nosotros, nos ha liberado del pecado y del maligno, y nos llama para estar con Él, ya que fuimos creados por Él y para Él.  El siguiente diagrama creado por mi colega Jonathan F. Sullivan[2] puede ayudarnos entender estos tres elementos.

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Para llevar a cabo la nueva evangelización con eficacia se necesita crear un balance entre los tres.  Ya que si una persona tuviera la expresión adecuada y el ardor eficaz para comunicar el mensaje, pero si carece el método ordinario de comunicación de la gente, la buena nueva sufre y se convierte “inaudito”, no llega al corazón de la gente.

Ardor + Expresión= Inaudito

Y si una persona tuviera el ardor, las ganas de evangelizar y los métodos apropiados para comunicar, pero si se carece de expresión, no utiliza un lenguaje sencillo y claro que sea familiar y cotidiano para la vida de las personas, la buena nueva entonces se convierte “incoherente”.

Ardor + Método= Incoherente

Por último, si una persona tiene los métodos y la expresión o comunicación eficaz pero si carece el ardor, la pasión para comunicar, la buena nueva entonces se convierte “poco convincente”.

Método + Expresión= Poco convincente

La Nueva Evangelización por lo cual requiere salir al encuentro de los demás, el compartir especialmente la realidad fundamental “el encuentro con Cristo, con su misericordia, con su amor, y en amar a los hermanos como Él nos amó. Un encuentro con Cristo que es también adoración.”[1]  Por eso todo Católico debe no solo proclamar a Cristo, no solo celebrar a Cristo, vivir en Cristo, sino ser Cristo.

AH

[1] http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2013/october/documents/papa-francesco_20131014_plenaria-consiglio-nuova-evangelizzazione.html

[1] http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2013/october/documents/papa-francesco_20131014_plenaria-consiglio-nuova-evangelizzazione.html

[2] https://www.youtube.com/watch?v=piwxd8gHDa4&feature=youtu.be

papa_francisco_l_by_robertobizama-d5z69xqEl Papa Francisco recientemente dijo:

 “Un cristiano, si no es revolucionario, en este tiempo, ¡no es cristiano! ¡Debe ser revolucionario por la gracia! Precisamente la gracia que el Padre nos da a través de Jesucristo crucificado, muerto y resucitado, hace de nosotros revolucionarios, pues —cito de nuevo a Benedicto— «es la mutación más grande de la historia de la humanidad». Porque cambia el corazón. El profeta Ezequiel lo decía: «Arrancaré de vosotros el corazón de piedra y os daré un corazón de carne». Y esta es la experiencia que vive el Apóstol Pablo: después de haber encontrado a Jesús en el camino de Damasco, cambia radicalmente su perspectiva de vida y recibe el Bautismo. ¡Dios transforma su corazón! Pero pensad: un perseguidor, uno que iba tras la Iglesia y los cristianos, se convierte en un santo, en un cristiano hasta la médula, ¡justamente un cristiano verdadero! Antes es un violento perseguidor; ahora se convierte en un apóstol, un testigo valiente de Jesucristo, hasta el punto de no tener miedo de sufrir el martirio. Aquel Saulo que quería matar a quien anunciaba el Evangelio, al final da su vida por anunciar el Evangelio. Es este el cambio, la mutación más grande de la que nos hablaba el Papa Benedicto. Te cambia el corazón; de pecador —de pecador: todos somos pecadores— te transforma en santo. ¿Alguno de nosotros no es pecador? Si hubiera alguno, ¡que levante la mano! Todos somos pecadores, ¡todos! ¡Todos somos pecadores! Pero la gracia de Jesucristo nos salva del pecado: ¡nos salva!”[1]

 En el evangelio de Mateo el Señor nos dice lo siguiente:

Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen y se les abrirá la puerta.” (7,7)

 Y si el Señor nos hiciera la misma pregunta, de hecho nos la está haciendo ¿Qué buscan?  ¿sabrías que responderle? Esta tu corazón dispuesto en verdad para seguirle, ya que para seguirle implica una búsqueda constante.  El profeta Isaías dice:

Busquen a Yavé ahora que lo pueden encontrar, llámenlo ahora que está cerca.” (55,6)

 Esta búsqueda de Dios Yavé requiere un paso seguido después de haber estado en el desierto y ¿Qué es este paso? Este paso es salir de uno mismo, es de levantarse y tomar rumbo, es de permitirte caerte pero no dejarte estar caído, de hecho el Papa Francisco eso es lo que pide a la Iglesia entera.

 “¿qué ocurre si uno sale de sí mismo? Puede suceder lo que le puede pasar a cualquiera que salga de casa y vaya por la calle: un accidente. Pero yo os digo: prefiero mil veces una Iglesia accidentada, que haya tenido un accidente, que una Iglesia enferma por encerrarse.”[2]

Durante este tiempo de Cuaresma, la Iglesia nos pide que vayamos a ese desierto de nuestras vidas y que nos despojemos de esas cosas que no nos permiten ser felices, de esas cosas que no nos permiten acercarnos al Señor, pero después de allí hay que levantarse hay que caminar no hay por qué correr, no hay necesidad de apresurarse, hay que caminar y el levantarse viene siempre acompañado de las críticas, de la burla, del pisoteo, del repudio.

 curacion-del-paraliticoJesús les anunciaba la Palabra, cuatro hombres le trajeron un paralítico que llevaban tendido en una camilla. 4 Como no podían acercarlo a Jesús a causa de la multitud, levantaron el techo donde él estaba y por el boquete bajaron al enfermo en su camilla. 5 Al ver la fe de aquella gente, Jesús dijo al paralítico: «Hijo, se te perdonan tus pecados.» Estaban allí sentados algunos maestros de la Ley, y pensaron en su interior: 7 «¿Cómo puede decir eso? Realmente se burla de Dios. ¿Quién puede perdonar pecados, fuera de Dios?» Pero Jesús supo en su espíritu lo que ellos estaban pensando, y les dijo: «¿Por qué piensan así? 9 ¿Qué es más fácil decir a este paralítico: Se te perdonan tus pecados, o decir: Levántate, toma tu camilla y anda? 10 Pues ahora ustedes sabrán que el Hijo del Hombre tiene en la tierra poder para perdonar pecados.» 11 Y dijo al paralítico: «Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.» El hombre se levantó, y ante los ojos de toda la gente, cargó con su camilla y se fue.” (Mc, 2, 3-11)

Ningún cristiano es ajeno a esto a la burla, a la crítica, a la calumnia, al pisoteo, al repudio, especialmente cuando hay un giro en su vida, muchos no lo pueden creer, “pero que no era el borrachito” “que no era la que se metió con tanto hombre” “que no es el/ella la que está todo tatuado” y viene el Señor y nos llama directo al corazón y hay un cambio en nuestra vida para bien, pero rápidamente Satanás mete su cola en los planes del Señor para deshacerlos, aplastarlos y como me da tristeza ver entre los que nos llamamos Cristianos, calumniar, pisotear, criticar, pisotear a alguien o lastimar a nuestro hermano, cuando no hay caridad hacia uno mismo mucho menos habrá caridad para los demás.  Nadie aquí es perfecto solo nuestro Padre es perfecto y se me viene la carta de Santiago donde se nos dice:

 “El que no peca en palabras es un hombre perfecto de verdad, pues es capaz de dominar toda su persona. Poniendo un freno en la boca del caballo podemos dominarlo, y sometemos así todo su cuerpo. Lo mismo ocurre con los barcos: con un pequeño timón el piloto los maneja como quiere, por grandes que sean, aún bajo fuertes vientos. Así también la lengua es algo pequeño, pero puede mucho; vean cómo una llama devora bosques. La lengua es un fuego, y es un mundo de maldad; rige nuestro organismo y mancha a toda la persona: el fuego del infierno se mete en ella y lo transmite a toda nuestra vida. Animales salvajes y pájaros, reptiles y animales marinos de toda clase han sido y de hecho son dominados por la raza humana. Pero nadie ha sido capaz de dominar la lengua. Es un azote que no se puede detener, un derrame de veneno mortal. Con ella bendecimos a nuestro Señor y Padre y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios.   De la misma boca salen la bendición y la maldición. Hermanos, esto no puede ser así. ¿Es que puede brotar de la misma fuente agua dulce y agua amarga?” (3, 2-11)

 La lengua, órgano que puede dañar y lastimar tanto sino se controla y se doblega, por eso la disciplina de la oración, el ayuno y la limosna.  Es precisamente en la cuaresma donde debemos ejercitar no tanto no comer carne roja, o comer carne sino hay que tratar no comer carne de prójimo, no al chisme, no a la calumnia y “también a nosotros nos hará bien preguntarnos: ¿Soy yo el guardián de mi hermano? Sí, tú eres el guardián de tu hermano. Ser persona humana significa ser guardianes los unos de los otros. Sin embargo, cuando se rompe la armonía, se produce una metamorfosis: el hermano que deberíamos proteger y amar se convierte en el adversario a combatir, suprimir. ¡Cuánta violencia se genera en ese momento, cuántos conflictos, cuántas guerras han jalonado nuestra historia!”[3]  Y lo más triste es que todos nosotros tenemos algo de Caín, cuantos Abeles no han muerto por nuestra mentira, por nuestra difamación, por nuestra calumnia, por nuestro chisme, por eso Madre Teresa de Calcuta una vez dijo “Prefiero cometer errores con gentileza y compasión antes que obrar milagros con descortesía y dureza”.

 Pero no dejes si el Señor te llama y te pide que te levantes, levanta tu mirada, busca su perdón, busca su gracia y el mejor lugar para encontrarlo cara a cara es, si en la oración pero de una forma especial es en el Sacramento de la Reconciliación.  Búscalo, él te espera con los brazos abiertos, él sabe que estas herido, él sabe tus huecos y tus fallas, el conoce muy bien tu vida aunque no le hayas permitido estar a él en la tuya, hay que confiar en Dios, si confiamos en Dios podemos pasar las aguas profundas de nuestra vida, si Dios hizo el gran Milagro con Noé y el diluvio y no lo ahogo sino lo salvo de la destrucción y si Moisés pudo cruzar el Mar Rojo mientras se apresuraba el faraón con sus tropas con mucho mayor razón obrara grandes milagros en tu vida y sentirás como Pedro que te ahogas por tu poca fe pero no te abandonara, él nunca abandona.  Para ilustrar mi reflexión, les comparto la siguiente historia:

Zanahoria ¿Zanahoria, huevo o café?

Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y lo difíciles que le resultaban las cosas. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.

La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo:  “Querida, ¿qué ves?”  “Zanahorias, huevos y café” fue su respuesta.  La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. Humildemente la hija preguntó:

“¿Qué significa ésto, padre?”

 El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

“- ¿Cuál eres tú?”, le preguntó a su hija. “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido? ¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

Y tú, ¿cuál de los tres eres?[4]

Mientras reflexionas sobre la siguiente cuestión te comparto este canto para que lo medites y te ayude en tu reflexión.

Oración

Libra mis ojos de la muerte

Libra mis ojos de la muerte

dales la luz que es su destino.

Yo, como el ciego del camino,

pido un milagro para verte.

Haz de esta piedra de mis manos

una herramienta constructiva;

cura su fiebre posesiva

y ábrela al bien de mis hermanos.

Que yo comprenda, Señor mío,

al que se queja y retrocede;

que el corazón no se me quede

desentendidamente frío.

 

Guarda mi fe del enemigo

(¡tantos me dicen que estás muerto…!)

Tú que conoces el desierto,

dame tu mano y ven conmigo.

  • José Luis Blanco Vega, sj[5]

AH

[1]http://www.vatican.va/holy_father/francesco/speeches/2013/june/documents/papa-francesco_20130617_convegno-diocesano-roma_sp.html

[2] http://www.vatican.va/holy_father/francesco/speeches/2013/may/documents/papa-francesco_20130518_veglia-pentecoste_sp.html

[3]http://www.vatican.va/holy_father/francesco/homilies/2013/documents/papa-francesco_20130907_veglia-pace_sp.html

[4]http://www.corazones.org/articulos/anecdotas/zanaoria_huevo.htm

[5] http://www.pastoralsj.org/

El sitio grazefrancisco.com reúne mensajes de agradecimiento publicados en Facebook, Twitter, y en su propia página y desean entregárselos al Papa hoy en su dia, 13 de marzo.

Además, permite leer los mensajes de los internautas de todo el mundo a través de un dinámico formato. Los participantes deberán enviárlos con el hashtag #graciasfrancisco o su equivalente en los 8 idiomas de la cuenta de Twitter del Papa.
La idea surgió de “Lindo Lío”, un grupo argentino que dinfunde a través de Internet la cultura del servicio y la caridad.
Bajo el lema “Regálale un gracias”, quieren motivar no sólo a católicos, sino a todos los que aprecian la labor del Papa Francisco.

Aqui le comparto el video

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Papa Francisco

Papa Francisco

La revista Time nombró al Papa Francisco como Personalidad del Año.  “Cambió el tono, la percepción y el enfoque de una de las instituciones más grandes del mundo”, señaló la revista.  Detrás del Papa Francisco se ubicó el ex consultor de la NSA Edward Snowden, quien reveló el programa secreto de espionaje del Gobierno estadounidense.  El top cinco lo completan la activista gay Edith Windsor, el Presidente sirio Bashar al-Assad y el legislador republicano Ted Cruz.

Ahora, mientras nos preparamos para la llegada de nuestro Salvador en este tiempo de adviento, quiero hacer una reflexión sobre el liderazgo en general desde una perspectiva personal.  Aquí en los Estados Unidos como en otros países, la sociedad esta muy marcada por el individualismo que se enfoca en el individuo no como persona integra sino como individuo—objeto y no tanto sujeto que carga y lo respalda su educación, triunfo y logros.  De hecho, hay frases que se han vuelto lenguaje común de la sociedad como “que se rasque con sus propias uñas” dando entender que uno esta equiparado para enfrentar los retos y golpes de la vida por si solo, y luego se dice que si tal individuo persevera llegara a ser un gran líder, las personas que la revista Time han señalado como personas de distinción fuera del papa Francisco son a mi punto de ver personalidades que han creado su fama a través del escandalo y repudio del pueblo ¿Por qué es que después del Papa Francisco no se nombro a gente altruista? Y ¿Es este mensaje de la cultura, de la sociedad, el mismo mensaje de Jesucristo?  ¿Es el mismo plan que Dios tiene para mí? ¿Cuáles son algunas características de un gran líder?

Considero que estas cuatro cuestiones nos pueden llevar a una variedad de temas que no daría espacio para este artículo, pero si las considero convenientes para hacer una pausa en nuestras vidas y meditar sobre esto.  El mensaje del evangelio, es decir el mensaje propio de Jesucristo es simple y sencillo y su fundamento recae en esto “El que no ama no ha conocido a Dios, pues Dios es amor” (1 Jn 4,8), y si Dios es amor ¿Cómo es que este amor se ha manifestado y para que? “¡Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Unico, para que quien cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Jn 3,16)  “pues él quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Tim 2,4).  El mensaje del evangelio es un mensaje de amor que se ha encarnado en la persona de Jesucristo, no en un individuo llamado Jesucristo y que pide ser encarnado en su creación, por lo tanto, el mensaje constante que envía la cultura, nuestra sociedad no es el mismo mensaje de Jesucristo.   Partiendo de esta primicia, un gran líder se forma dentro de esta cultura de amor, reconoce que Dios es el centro de todo y que apartar la vista de Él es perderlo todo, esta pasión este enamoramiento hace que tenga sentido nuestras vidas, hace que las demás personas con las que hablemos o interactuemos se sientan atraídos por este ardor que reside en la persona de Jesucristo.

Rezar ante un Crucifijo

Rezar ante un Crucifijo

Consiguientemente, un gran líder como lo ha sido el Papa Francisco entre otras personalidades que no han sido reconocidos han aprendido la gran virtud de la humildad, han hecho las palabras del evangelio resonar en sus vidas inclusive para aquellos que no son cristianos esta frase se puede aplicar “Es necesario que él crezca y que yo disminuya” (Jn 3, 30).  El Señor en sus bienaventuranzas nos dice “Bienaventurados los pobres de Espíritu porque de ellos es el Reino de los Cielos” (Mt 5,3) y hemos escuchado como el discipulado y el servicio forja por naturaleza propia el carácter de la persona que se deja transformar por el Señor.  Ser humilde no significa ser pobre en cuestión material, sino ser sencillo en tu personalidad y no ser arrogante.  Aprender a tratar a tu prójimo como a tu hermano.  Esto no es fácil, y si no lo crees comienza con tu familia.  Ser humilde significa doblegar el ego y el orgullo que todos llevamos dentro.  En el camino del discipulado es muy fácil ser tentados por el demonio (cf. Mt 4, 8ss) y queremos llegar a ser lideres pero con las aspiraciones equivocadas, para poder llegar a ser líder uno necesita conocer sus limites, sus fallas y reconocer sus errores, porque cuando llegue el momento de liderar, ojala y que la caída no sea mas fuerte, como vemos en las otras nominaciones que la revista Time ha seleccionado. La humildad es una virtud que requiere hábito y practica, el peligro puede ser la tentación de dominar o querer tener el control o el mando sin reconocer los talentos de los demás y tomar decisiones sin consultar.  Ser humilde significa aprender a entregarse por los demás en la medida que la persona este preparada y que acompañe el discernimiento.  Ser humilde también significa reconocer que no eres indispensable, que la misión y el trabajo puede y debe de continuar sin ti, no eres el Mesías.  Ser humilde significa aprender a trabajar en equipo sin querer mandar o manipular sino que trata de escuchar las opiniones de todos y trata de construir ideales comunes.  Ser humilde significa reconocer que el Espíritu Santo continua trabajando en ti y que si ha tocado la vida de alguien para algo mejor, es Dios mismo que ha obrado a través de ti, pero el mérito no es tuyo es de Dios.  Debido a esta virtud de la humildad, puedo detectar que el mundo, la sociedad en si esta abierta y se siente atraída al mensaje del evangelio, mismo Papa Francisco lo ha hecho con el mundo.  Pero una vez mas, la humildad reconoce que la gran labor proviene de arriba (transcendental) y que uno simplemente es el instrumento para continuar anunciado el evangelio y la humildad siempre va acompañada con un gran gozo, con una gran alegría, una persona que no sonríe sus palabras no son mas que palabras, pero una persona que sonríe no solo sus palabras atraen sino que su propia vida.

AH

hacer discipulos_tMe atrevo a escribir sobre este tema que a simple vista muchos dirían pues es lo mismo y mi respuesta seria “tal vez si pero no de manera gradual”.  ¿Pero hay alguna diferencia? Y si lo hay ¿Cuál es? La respuesta no es tan fácil de entender ni tampoco de explicar.  Por muchos años que yo recuerde, el término “soldado de Cristo” lo recuerdo haber escuchado durante mi preparación a la confirmación, de hecho en muchos textos, ensayos y escritos que surgieron alrededor de los 70s y 80s se empleaba mucho este término “soldado de Cristo”.  De hecho era el modelo a seguir, a defender la fe contra los ataques ya sea espirituales o de una persona no creyente ¿Pero que es un soldado de Cristo?  Según sitios como catholic link utiliza el término “Soldado de Cristo” con el entendimiento de la batalla espiritual, del enemigo que acecha y no sabemos por donde atacara basándose en la carta a los efesios (6,5 ss).  Es verdad, que hay una lucha constante, una batalla espiritual donde necesitamos impregnarnos de las armas de Dios, pero ¿no hace también un discípulo de Cristo lo mismo?  El Catecismo de la Iglesia Católica bajo la sección del sacramento de la confirmación se lee lo siguiente:

1295 Por medio de esta unción, el confirmando recibe “la marca”, el sello del Espíritu Santo. El sello es el símbolo de la persona (cf Gn 38,18; Ct 8,9), signo de su autoridad (cf Gn 41,42), de su propiedad sobre un objeto (cf. Dt 32,34) -por eso se marcaba a los soldados con el sello de su jefe y a los esclavos con el de su señor-; autentifica un acto jurídico (cf 1 R 21,8) o un documento (cf Jr 32,10) y lo hace, si es preciso, secreto (cf Is 29,11).

Algunos han deducido que debido a esto se nos hace soldados de Cristo, pero la Iglesia solo da el ejemplo de lo que hacían sus jefes a los soldados y esclavos pero no emplea precisamente este termino “soldados de Cristo”.  El término soldado de Cristo es una palabra que da muchas connotaciones como caballero cristiano, o guerrero cristiano y el termino “soldado” según sitios como Wikipedia entre otros definen de la siguiente manera:

Un soldado, en su sentido más general, es un individuo que se ha alistado, voluntariamente o en cumplimiento de un servicio militar obligatorio, en las fuerzas armadas de un país soberano, recibiendo entrenamiento y equipo para defender a dicho país y sus intereses….Un soldado no es necesariamente un combatiente

Por lo tanto, un soldado esta listo para pelear, para obedecer mandatos y ordenes pero Cristo mismo en su evangelio es muy claro.  El nunca les dijo a sus apóstoles vayan y hagan “soldados de Cristo”, sino mas bien “hagan que todos los pueblos sean mis discípulos” (Mt 28,19).

Entonces ¿porque utilizar discípulos de Cristo en vez de Soldados de Cristo?  Por un lado, creo que el pueblo católico dentro de los Estados Unidos necesita tomar el siguiente paso, un paso más arriba que nos conlleve a esta relación con Jesucristo.  El término discípulo “mathetes” del griego en general quiere decir que es un aprendiz, un alumno de un maestro, en nuestro caso los discípulos son seguidores fieles del gran Maestro Jesucristo. Los discípulos se dejan moldear por el maestro, aprenden a vivir con el maestro, aprender a ver la vida como el Maestro la ve.  También comparten esa pasión por propagar la fe (muestra propia la vida de los santos y los apóstoles), también los discípulos quieren propagar el Reino de Dios y están conscientes de esta batalla espiritual ya que lo han aprendido del gran Maestro.  Pero la gran diferencia esta en la propia raíz entre como un discípulo o un soldado de cristo se forman, un discípulo forma su vida alrededor no de un servicio sino que configura su vida con la del maestro que va más alla del servicio, a la cual le ayudara a formar su carácter.  Un autentico discípulo aprende a ver las cosas como el propio Maestro, aprende a vivir la vida como el propio Maestro, de hecho puede hacer suyo el siguiente pasaje “No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos” (Jn 15,13) y de discípulo pasa a ser amigo  “Ya no les llamo servidores, porque un servidor no sabe lo que hace su patrón. Los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que aprendí de mi Padre.”

En cambio, un soldado de Cristo tiene esta connotación de un deber hacia el servicio de pelear la batalla espiritual donde su enfoque esta basado mas bien en doctrinas y enseñanzas y en defenderlas lo cual no esta mal, pero el enfoque y mandato de Cristo no fue esto sino de “hacer discípulos”,  el discípulo nace y hace su vida un servicio no como algo extrínseco sino intrínseco.  El mejor ejemplo esta en la propia vida de San Ignacio de Loyola.  San Ignacio quien fuera soldado no paso a hacer “soldado de Cristo” sino mas bien un “discípulo de Cristo” porque aprendió que la batalla espiritual a la que todo creyente tiene que pasar recaía en que tan fuerte era su relación de amor con su Maestro para poder soportar los ataques pero no tanto el soportar, sino que aprendió a dar su vida por sus amigos.  Y por otro lado tenemos la vida de San Francisco de Asis quien renunció públicamente a los bienes de su padre y vivió a partir de entonces como un ermitaño y predicó la pobreza como un valor y propuso un modo de vida sencillo basado en los ideales de los Evangelios, donde aprendió a ser discípulo de Cristo.

Recientemente fui invitado a una convocatoria sobre el liderazgo hispano en la ciudad de Boston, Massachussetts.  En esta reunión asistieron toda una gama de colegas en el ministerio desde sacerdotes a presidentes de Colegios, Directores Diocesanos como Presidentes de Institutos u organizaciones.  Era todo una gama de invitados profesionales y me sentí muy honrado cuando en la primera reunión durante una liturgia de la palabra el Profesor Dr. Hosffman Ospino quien había organizado esta reunión me pidió que dijera unas palabras de reflexión para comenzar, lo cual admito que me puse nervioso pero se que Dios nuestro Señor puso las palabras en mi boca y esto fue lo que dije después de leerse una lectura seguida por el evangelio:

“Venimos de distintos lugares y representamos diferentes culturas, nacionalidades, diferentes puntos de vista, diferentes acercamientos y aun así somos uno, un solo Cuerpo de Cristo porque somos sus discípulos.  El libro de Hechos de los apóstoles nos narra que los apóstoles escucharon “un ruido provenido del cielo….  y fueron posándose sobre cada uno de ellos” (2,3). ¿Pero como puede uno escuchar? ¡Si uno no permite dejar que lo escuchen o permite que el silencio de nuestras esencias se alinean al voz del espíritu! El Papa Francisco una vez dijo ‘el Espíritu Santo nos fastidia. Porque nos mueve, nos hace caminar, empuja la Iglesia a ir hacia delante.’ Es Dios mismo que inicia esta llamada a la misión, es Dios mismo que inicia esta historia de amor como cuando comisiono a sus apóstoles. ‘Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos.’ El mensaje es claro, un triple mandato se ha dado.  Este ‘vayan’ como el Papa Francisco aludiera recientemente en Brasil no se debe entender de manera individual sino en el sentido comunitario, ir en misión para compartir nuestra fe y amor en Jesucristo.  Hacer discípulos, ¿pero como hace uno discípulos? El discípulo vive con el maestro y por lo tanto aprende y se deja moldear por el maestro.  El discípulo aprende a crear comunidad con el maestro, no esta para dividirla, el discípulo es seguidor y ultimadamente el discípulo aprende a ser un líder en el servicio porque se esfuerza por escuchar y afinar su oído para que Dios hable por El”.

Señor, que pueda verte más claramente, amarte más profundamente y seguirte más de cerca, día a día.

AH

aDentro de la propia evangelización y catequesis hay una realidad interna que se vive dentro de la Iglesia que puede ser cruda y muy a menudo dañina. Dentro de los Estados Unidos hay una polarización inmensa entre círculos que se consideran “conservadores”, “liberales o progresistas” o “centristas o moderados”, aquí cabe muy bien el refrán “Ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre”. En pocas palabras, los extremos nunca son buenos pero también hay que tener cuidado como dicen algunos comerciales “todo con moderación” ya que si hay alguno que argumente por la legalización de las drogas pudiera argumentar por esto y como vemos tampoco este camino nos ayuda.

¿Entonces cual camino es el correcto? El camino correcto es angosto ya lo dice el Señor “Entren por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la ruina, y son muchos los que pasan por él. Pero ¡qué angosta es la puerta y qué escabroso el camino que conduce a la salvación! y qué pocos son los que lo encuentran” (Mt 7, 13-14). ¿Porque escribir sobre esto? Es triste leer noticias sobre el reciente viaje que hizo el Santo Padre Francisco a Brasil y leer las notas negativas inclusive dentro de la propia iglesia, “de que no utiliza los zapatos rojos” “que se sube a un auto compacto y con mínima seguridad” “que este papa no quiere ser papa sino obispo de Roma”. Tantas acusaciones se le han hecho y algunas voces han sido muy ruidosas inclusive sin tacto y bastante despectivas al Santo Padre, lastimosamente sucede esto aquí en los Estados Unidos. Debido a esto me atrevo a escribir para entrar en un dialogo fraternal (no monologo), que sea respetuoso y que conlleve a la santificación de almas. Por lo cual, no me considero conservador ni liberal sino un discípulo de Jesucristo que tiene sus fallas y que trata ser un hombre comprensivo y misericordioso, que trata de ser ortodoxo y trata de aplicarlo.

Por consiguiente, la ortodoxia conduce a la ortopraxis, permítame aclarar estos términos para poder dar entender mi argumentación. Ortodoxia se debe entender como la recta creencia o recta doctrina, dentro de la Iglesia Católica somos regidos especialmente por la profesión del Credo entre otras cosas y la ortopraxis es la recta práctica de lo que profesamos. Es decir llevar acabo a través de acciones y proyectos ideales que conlleven al bien común siempre regidos por la recta doctrina (ortodoxia). Un ejemplo de esto es la opción por los pobres, no es una ideología ni cae dentro de la teología de la liberación como algunos círculos conservadores reclaman sino que parte del propio evangelio, basta leer Mateo 25, 34ss, por lo cual hay una conexión ligada que surge de la misma ortodoxia que conlleva a una ortopraxis, no hacer esto es ser incoherentes con el propio evangelio y dañamos la misión de la Iglesia. Otro claro ejemplo esta en la misma parábola del hijo prodigo. Pudiéramos clasificar al hijo menor como un libertino, le desea la muerte de su padre, no quiere vivir bajo reglamentos, quiere hacer su propia vida, y por otro lado tenemos al hijo mayor que sigue los reglamentos del Padre, obedece en todo lo que hace pero lo curioso es que estando cerca del Padre se ha vuelto duro y rígido, no sabemos si su corazón se abrió al perdón que el mismo Padre le estaba ofreciendo, pero es claro que tenemos estos dos polos opuestos. ¿Ahora que hace el Padre, que es lo mismo que Jesus haría? A los dos les abre su corazón por que sabe que los dos son sus hijos con diferentes opiniones.

Estas tensiones se viven y son una constante lucha pero el autentico discípulo de Cristo tiene muy clara su meta, sabe y reconoce cual es su camino y sabe que es angosto, por lo tanto, aprende a vivir, amar y a perdonar mas allá de las ideologías. Por lo cual no se trata de ser conservador ni liberal sino discípulos auténticos de Cristo, como el Padre Rolheiser lo dijera recientemente en un retiro “ser hombres y mujeres de una verdadera compasión”. El autentico discípulo de Cristo reconoce estas tensiones pero no se deja dominar por el miedo, la paranoia o se deja abrumar por la complejidad de la vida, al contrario se mueve libremente por amor, sinceridad y sabe ayudar a sus hermanos en la fe para que maduren individualmente como en comunidad. El autentico discípulo de Cristo sabe que de una manera suave y dócil toca las puertas de los corazones de los hombres, la clave esta en el respeto en proponer y en nunca imponer mi manera de ver la vida, en proponer el evangelio y no imponer el evangelio, ya que si imponemos la manera de ver la vida como nosotros la vemos y vivimos violentamos y endurecemos los corazones de los hombres. Quisiera terminar con este discurso que el Papa Francisco dirigió a la comunidad brasileña que nos deja mucho por meditar.

“He aprendido que, para tener acceso al pueblo brasileño, hay que entrar por el portal de su inmenso corazón; permítanme, pues, que llame suavemente a esa puerta. Pido permiso para entrar y pasar esta semana con ustedes. No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo. Vengo en su nombre para alimentar la llama de amor fraterno que arde en todo corazón; y deseo que llegue a todos y a cada uno mi saludo: «La paz de Cristo esté con ustedes».”[1]

AH

[1] http://www.vatican.va/holy_father/francesco/speeches/2013/july/documents/papa-francesco_20130722_gmg-cerimonia-benvenuto-rio_sp.html

 

pentecostes2En estos últimos días el mundo ha conocido un hombre sencillo que ante todo porta el título como Obispo de Roma, que para el pueblo Católico es el Sumo Pontífice, el Papa Francisco y ha enseñado con su testimonio como ser un discípulo de Cristo.  En mis artículos anteriores hablaba yo de que el catequista es un discípulo del Señor y no me cansaré de enfatizar esto, no es un simple Voluntario, no….es mucho más que eso, es un Discípulo del Señor y esta mañana el Papa Francisco en su audiencia general menciono lo siguiente:

“Ser cristianos no se reduce sólo a cumplir los mandamientos, es ser de Cristo, pensar, actuar, amar como Él, dejando que tome posesión de nuestra existencia para que la cambie, la trasforme, la libere de las tinieblas del mal y del pecado. A quien nos pida razón de nuestra esperanza, mostrémosle a Cristo Resucitado y hagámoslo con el anuncio de la Palabra, pero sobre todo con nuestra vida de resucitados.”1

En pocas palabras, he lo que estado escribiendo estos últimos meses, sobre la Nueva Evangelización, sobre el camino del discipulado, el de ser catequista, el de ser Cristiano es ser de Cristo, pensar, actuar, amar y vivir como él.  Muy a menudo perdemos el enfoque de por que somos catequistas, muchos piensan que solo se trata de dar lecciones sobre doctrina, o de enseñar una verdad de fe o doctrinas de la Iglesia a la necesidad de sus oyentes.  Esto tiene cierta verdad pero solo es parcial.  Ser Catequista es un estilo, un camino de vida al discipulado, es mucho más que una actitud, es un cambio radical del corazón que se inclina ante el Maestro y le dice “Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Jn 6,68) y dejarse guiar por Él.

Ser Catequista es aquel quien reconoce sus limitaciones pero se apoya en el Señor para que lo guie, lo ilumine, y sobre todo lo inspire para ser portador de esperanza ante los afligidos, los hambrientos de Dios, los pobres y los marginados.  Ser Catequista es una luz que no brilla por si sola, sino que sus flamas provienen del viento del Espíritu Santo que lo anima para continuar y así alumbrar los desiertos que el mundo vive.

AH

1.   http://www.news.va/es/news/dios-nos-trata-como-hijos-francisco-en-espanol

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