Category: La Nueva Evangelizacion y la Fe


fb_img_1454497325160El fallecido y santo chileno Padre Alberto Hurtado, SJ una vez preguntó “¿a quienes amar?” Y contesto “a todos mis hermanos de humanidad.  Sufrir con sus fracasos, con sus miserias, con la opresión de que son víctimas.  Alegrarme de sus alegrías.” Y después preguntó “¿Qué significa amar? Amar es salvar y expansionar al hombre.”  Algunos dirán que eso hacen precisamente, amar…Pero yo pregunto ¿a todos? ¿Inclusive aquellas personas que me incomodan? El evangelio de San Juan dice lo siguiente:

“Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado.  No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos,  y son ustedes mis amigos si cumplen lo que les mando.” Jn 15, 12-14

Es el mismo amor de Dios que hace que el corazón del hombre se ensanche.  El Señor Jesús es muy claro en lo que nos pide “que se amen unos a otros como yo los he amado” y ¿Cómo nos ha amado el Señor? Con un amor radical que dio su vida por nosotros en la cruz.

Así tenemos que amar al prójimo, hasta la entrega pero no siempre es así.  Mientras él nos ama con todo el corazón, nosotros muy apenas amamos al prójimo con un pedacito de nuestro ser.  Y a muchos se nos ha olvidado, sufrimos de amnesia espiritual, dejamos enfriar el primer amor como se narra en el libro del apocalipsis y esta amnesia está muy pero muy abrazada de una fuerte dosis de indiferencia.  ¡Ya no nos preocupamos por los demás! ¡Ya no hay responsabilidad fraterna! Se nos ha olvidado como llorar por el marginado, por el oprimido! La cultura en que vivimos nos ha hecho insensibles a los gritos de los demás que nos hace vivir en pompas de jabón.  Cargamos pereza espiritual debido a la indiferencia, o lo ocupado que estoy con mi vida, o al conformismo que algunos no les gusta que hablemos de Dios.

 “El que no ama está en un estado de muerte. El que odia a su hermano es un asesino, y, como saben, ningún asesino tiene la vida eterna.” (1 Jn 3, 15)

Pero hay que tener el valor de mirarse en un espejo interior, y pedir perdón por lo que se haya hecho mal. Pedir perdón con el compromiso de cambiar (o intentarlo).  Pedir perdón, porque sólo quien se siente reconciliado es capaz de acoger la limitación propia y ajena.  Son tantas las cosas que tenemos que reflexionar, porque es desprenderse de lo que me impide acercarme a Dios.  ¿Cómo voy a vivir ese mandamiento nuevo cuando alguien me hace una mala jugada?  ¿Cuando alguien me da una puñalada por la espalda pensando que éramos amigos? ¿Cómo voy a vivir ese mandamiento nuevo si vivimos peleados como perros y gatos? pero el Señor Jesús me desafía, me incómoda, no me deja en paz, él es claro conmigo, simple y sencillo, me dice que  “no hay amor más grande que dar la vida por sus amigos”. Dios espera que cada uno de nuestros actos sea hecho por amor.

AH

CaptureSon tantos los testimonios y anécdotas que he escuchado de la gente en mi caminar espiritual que me dicen, “participe en un retiro y ahora ya no soy católico dormido, ahora quiero ayudar” o “pasamos por un momento de crisis en nuestra familia y me hizo acercarme más a Dios”, o “siento hambre espiritual, la vida misma no me satisface y hay un vacio y siento que Dios me llama algo”.  Como les digo, son tantas historias que tienen rostros, gente que ha sido tocada por el mismo Jesus de Nazaret, lo han sentido y para algunos han tenido una sanación interior y han decidido hacer cambios en su vida.  El proceso de evangelización requiere que los discípulos misioneros actúen como los amigos del novio, en pocas palabras, presentarles a Jesus de Nazaret quien es el novio para que conozca  a la novia que es la Iglesia, y nosotros somos la Iglesia.  Déjenme explicar cómo entender este concepto de “amigos del novio”

En el evangelio de Juan 1,23 se dice “Yo soy una voz que clama en el desierto” aludiendo a Juan el Bautista que solamente es una voz, no es la Palabra, la Palabra es Jesus de Nazaret.  Los discípulos misioneros necesitan ser voces en los desiertos espirituales del hombre.  Pero recordemos que no es la voz que convierte corazones y cambia el mundo, sino la Palabra que es viva y fuerte y es la propia vida en Jesus de Nazaret.  La voz llega al oído pero la Palabra penetra y sacude con fuerza los corazones de los hombres.

Es por eso que cuando se trabaja y se misiona en las cosas de la Iglesia, uno tiene que aprender a ser voz, no la Palabra.  Otra cualidad de Juan el Bautista es que el mismo reconoce “Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de El.  El que tiene a la novia es el novio, pero el amigo del novio, el que asiste y le oye, se alegra mucho con la voz del novio.  Esta es pues, mi alegría, que ha alcanzado su plenitud.  Es preciso que el crezca y que yo disminuya….” (Jn 3, 25-30). 

En el proceso de la evangelización se necesita ser creyente y atrayente pero reconociendo que no somos la meta ni la salvación, es hacerse a un lado y dejar que el Espíritu Santo entre en contacto con la novia para que conozca al novio.  Qué triste y lamentable es ver personas en esto que tratan de domar el Espíritu Santo, que se sienten poseedores del Espíritu, que creen que si no están ellos las cosas no funcionan.  No nos engañemos, nosotros no somos el Mesías, el ya vino y nos ha salvado, nuestro trabajo es comunicar y dar a conocer a Jesus de Nazaret a nuestros hermanos.  Que Jesus de Nazaret ha muerto por nuestros pecados, nos ha salvado y sobre todo que nos ama.  La gente necesita escuchar esto una y otra vez.  Lamentablemente, hay personas mendigando amor, están vacíos, tienen hambre y “Para mí no es motivo de orgullo anunciar el evangelio, porque lo considero una obligación ineludible. ¡Y ay de mí si no lo anuncio!” (1 Cor 9,16) Evangelizar significa poner el corazón del hombre en el corazón de Dios, dejar que Dios moldee el corazón a su Imagen y Semejanza.   Pero en ese moldear requiere crecimiento,  demanda formación, solicita catequesis, y una sobredosis de misericordia y compasión.

De hecho, tenemos insuficiencia doctrinal. Es necesario conocer la Verdad. Pero aparte de conocerla hay que amarla, servirla, darla a conocer a los demás. En el libro del Eclesiástico 4, 33 “lucha por la Verdad hasta la muerte y el Señor Dios combatirá por ti”.
Durante el Concilio Vaticano II y mas propio en la Exhortación apostólica del Papa Beato Pablo VI la Evangeli Nuntiandi (cf. AG2; EN 14), indica que “la Iglesia existe para evangelizar” y que la identidad misma del pueblo de Dios es esencialmente acción y que su ser vale en la medida que hace que los hombres se encuentren con Jesús y se salven.

Por lo tanto, si has tenido un encuentro personal con Jesus de Nazaret al quien nos gloriamos en profesar y creemos, alabado sea el Señor.  Tu vida ha tenido un cambio, sino lo has tenido, en silencio pide al Espiritu Santo que venga a tu ayuda.  Pidele que te presente a Jesus de Nazaret, que te enseñe la vía de la verdad, el camino del amor no del odio y la división, que te ayude a discernir y a reconocer la presencia de Dios en tu vida.  Si puedes participar y acercarte a una parroquia, hazlo, si necesitas confesarte hazlo…no te demores, si te hacen la invitación a que participes en un retiro, intenta y ve.
Cuando la llama del corazón se enciende por el fuego del Espíritu Santo hay que cuidarlo para que no se extinga, pero también hay que echar carbón para mantener esa llama.  Y ¿Cuáles son los carbones espirituales que necesitamos?  Aquí te presento solamente cinco carbones espirituales esenciales:

  • Un carbón que se necesita en este caminar del discipulado es la oración, que tu oración no solo sea rezos, sino que se convierta en un dialogo de amor y amistad con el novio. Esto fomenta la relación, la confianza y sobre todo ayuda a reconocer la presencia de Dios.
  • Un segundo carbón que se necesita en este caminar es la recepción de los sacramentos.Acercarte a los sacramentos de la Eucaristía y la Reconciliación.  No se puede andar por la vida queriendo seguir a Cristo sin comulgar…Si hay algo que te detiene, haz un examen de conciencia, evalúa tu vida, tus acciones y frecuenta el sacramento de la Reconciliación para que puedas estar libre y limpio para recibir la Sagrada Comunión. 
  • Un tercer carbón que se necesita en este caminar es la formación permanente. La vida cristiana es un camino orientado hacia la hacia la plenitud de la madurez en Cristo (cf. Ef 4, 13).  Es decir, tomar cursos, seminarios, clases, retiros, talleres, congresos, conferencias, entrenamientos y para saber cuáles son los apropiados acércate a una Iglesia Católica que nosotros llamamos ‘parroquia’ y pregunta al sacerdote ¡Cuales te recomienda!

En el plan pastoral de Estados Unidos para la formación en la fe del adulto Sentíamos Arder Nuestro Corazón se define la esencia y la importancia de la formación de fe en el adulto:
“…el crecimiento en la fe de adultos debe servir de marco de referencia para la catequesis de otros grupos y edades.  Debe ser ‘el principio organizador, que da coherencia a los distintos procesos de catequesis que ofrece una Iglesia particular.’…Por lo tanto, toda catequesis se orienta hacia una profundización continua de la fe en Cristo.  Y entonces se ve cuan necesario es que la catequesis para adultos sea de la mas alta calidad y vitalidad.” (no. 41)

Uno de los mayores retos que existen en los laicos es la falta de formación.  Y no me refiero a un taller de un dia, que puede ayudar, al contrario el discípulo misionero tiene la necesidad y el deber de formarse de una manera organizada, coherente y sistemática.  En pocas palabras, la formación es permanente, no termina.  No se trata solo de ir a retiros o charlas donde se siente bonito o simplemente se alaba al Señor, se necesitan manos que pongan en práctica lo aprendido.  Recordemos las palabras de los dos hombre de blanco que se le presentaron a los apóstoles justo después de que el Señor Jesucristo ascendió a los cielos “Ellos seguían mirando fijamente al cielo mientras se alejaba. Pero de repente vieron a su lado a dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: Amigos galileos, ¿qué hacen ahí mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado volverá de la misma manera que ustedes lo han visto ir al cielo” (Hch 1,10).   He conocido a tantas personas de buen corazón que entraron con su llama bien encendida al servicio de la Iglesia pero al pasar de los tiempos la acumulación de los golpes de la vida y las frustraciones que se viven en las parroquias estas personas llegaron a enfriarse, se volvieron amargados, ¡se olvidaron del primer amor!  Hacen las cosas por rutina pero las energías o la motivación ya no están ahí como desde el principio.  Ojala y que usted no sea una de estas personas, y si esta, reconsidere lo que le sucedió a Saulo de Tarso en camino a Damasco “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?  Preguntó él: ¿Quién eres tú, Señor? Y él respondió: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.  Ahora levántate y entra en la ciudad. Allí se te dirá lo que tienes que hacer.” (Hch 9,4b-6)

Una vez más, Dios te pedirá que te levantes, siempre en marcha, siempre en camino, el discípulo misionero no puede flojear o estancarse espiritualmente.  San Juan Pablo II escribió  “que, para la catequesis, «la repetición rutinaria, que se opone a todo cambio, por una parte, y la improvisación irreflexiva que afronta con ligereza los problemas, por la otra, son igualmente peligrosas» La repetición rutinaria lleva al estancamiento, al letargo y, en definitiva, a la parálisis.” (Catechesi Tradendae, no. 17)

  • El cuarto carbón que recomiendo para mantener la llama encendida es la lectura diaria de la Biblia, la Lectio Divina es una poderosísima herramienta espiritual que lo lleva a uno a dimensiones que solo el Espíritu Santo puede. El discípulo misionero necesita nutrirse del testimonio escrito que conduce a la Palabra de Dios. 
  • El quinto carbón es practicar y vivir las Obras de Misericordia


OBRAS CORPORALES DE MISERICORDIA

  1. Dar de comer al hambriento
  2. Dar de beber al sediento
  3. Dar posada al necesitado
  4. Vestir al desnudo
  5. Visitar al enfermo
  6. Socorrer a los presos
  7. Enterrar a los muertos

OBRAS ESPIRITUALES DE MISERICORDIA

  1. Enseñar al que no sabe
  2. Dar buen consejo al que lo necesita
  3. Corregir al que está en error
  4. Perdonar las injurias
  5. Consolar al triste
  6. Sufrir con paciencia los defectos de los demás
  7. Rogar a Dios por vivos y difuntos


Y quisiera terminar con las palabras del Arzobispo Jose Octavio Ruiz Arenas quien es el Secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.

“El que permanece con Jesús, como él permanece en nosotros, se nutre continuamente de un amor que le permite mantener la frescura, es decir, la capacidad de estar siempre limpio (Jn 15,1-2).  No basta con introducir a los hombres a la fe mediante el anuncio del kerygma y la catequesis per-sacramental. Es necesario garantizar un proceso mistagógico permanente o, como lo expresaban los Lineamenta, es preciso “dilatar el concepto de catequesis”  de modo que la transmisión de la fe no se asocie a momentos ocasionales de la vida sino a la entera vida cristiana. En otras palabras, no basta plantar. Es necesario también regar. Aprender la doctrina, el arte del diálogo y el ejercicio de la caridad”[i]

AH

[i] https://jornadescastelldaura.wordpress.com/2013/01/22/mons-octavio-ruiz-arenas-la-importancia-de-formacion-permanente-para-los-nuevos-evangelizadores/

 

fe-300x200Por más de 50 años, inclusive un poco antes del Concilio Vaticano II, en los Estados Unidos se comenzó a utilizar el modelo de escuela para impartir clases de educación religiosa a todos aquellos pequeños que necesitaban no solo prepararse para los sacramentos, sino inclusive el asistir a la famosa “sunday school”.
En pocas palabras, era una expectativa que la familia fuese a la Iglesia los domingos y a la vez los hijos recibieran “educación religiosa” o “Instrucción religiosa” por las monjas o hermanas de vida religiosa de alguna congregación y poder comprender los sagrados misterios.

Hoy en día, después de 50 años la historia es distinta y diferente.  Solamente en este país de los Estados Unidos, el incremento y flujo de la población inmigrante se ha duplicado en tan solo 10 años.  Es interesante ver las estadisticas y sus proyecciones para las Iglesias en el Sur, Suroeste y Sureste de los Estados Unidos, donde una de las “minorias” pasara a ser la “mayoría”–el pueblo hispano.  No solo eso, el numero de monjas o personas consagradas a la vida religiosa va en declive pero el numero de laicos comprometidos con la Iglesia va en aumento.  Creo que el Espiritu Santo nos quiere decir algo y hay que poner mucha atención, es leer los “signos de los tiempos”.  Aún así, hoy en día, debido al incremento de los medios masivos de comunicación, las nuevas herramientas de la tecnología y el cambio cultural y social nos pide una nueva manera de soñar, una nueva manera de emprender y una nueva manera de proclamar el Evangelio.

Ya no se puede vivir con el término “educación religiosa” donde se da una connotación de un aula o salón de clase, donde el/la instructor(a) dirige y parte de un texto para impartir la educación religiosa.  Y espera que sus pupilos o estudiantes vengan a la Iglesia para recibir la sagrada instrucción.  Por eso, es que es preciso el utilizar los términos “catequesis” “formación de fe” “catecismo”, ya que estos términos dan una connotación que va mas allá de un salón de clases, donde se necesita en vez de maestros…….testigos de la fe, modelos de santidad, personas que viven las exigencias del evangelio.  En vez de textos, sitios de internet, video clips, audio, una catequesis experiencial, que parta de las propias experiencias de la familia.  En vez de esperar que vengan hacia nosotros, es el salir y encontrarlos en la calle y dialogar con ellos, compartir la fe ahi mismo (Cultura de Encuentro).  No solo eso, una catequesis o formación de fe que sea integral, es decir, para todos, no solo para los pequeños sino también para los grandes, y no solo para los padres de familia, sino para toda la parroquia, incluyendo solteros, abuelos, divorciados, viudos, separados, etc…..

Con todo esto, la catequesis no se puede limitar solamente a clases de religión, sino más bien ampliar la gama de temas, es hacer la catequesis experiencial, el vivirlo y sentirlo y hacerlo propio y se pueden cubrir estas areas partiendo desde las seis tareas fundamentales de la catequesis.

1.  Conocimiento de la fe
2.  Vida Liturgica
3.  Formacion Moral
4.  Vida de Oracion
5.  Vida comunitaria
6.  Espiritu Misionero

En estas areas caben temas que inclusive pudieran no ser religiosos a simple vista pero afectan a la persona, pueden ser temas como “El porque es importante votar” “Inmigracion” “hostigamiento” “abuso infantil” “abuso domestico”, “sufrimiento, aislamiento y depresion”, etc… es el ampliar los temas que afectan a la persona y luego darle el mátiz perfecto con una dósis de catequesis enraizada en la Sagrada Escritura y los documentos de la Iglesia.

Prefiero una catequesis o formación de fe que una educación religiosa ya que me limita por los criterios que les habia explicado.

AH

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Les comparto el siguiente audio que fue transmitido el 19 de Junio del 2015 por Radio Maria, en este primer episodio se habló sobre algunos pasajes selectos de la enciclica del Papa Francisco “Laudato Si” y se compartio experiencias sobre como el comportamiento del ser humano ha afectado al medio ambiente y la conexión moral con el tema de la ecología.  Como mencione, es solo la primera parte, se continua trabajando en los otros episodios.

 

 

Para escuchar el audio, pulse en la siguiente dirección.

http://www.houstoncatecheticalconnection.org/?p=1367

hands_planet_earth_ball_man_ecology_80651_2560x1080En este Primer episodio de audio se habló sobre la enciclica del Papa Francisco Laudato Si que fue transmitido por Radio Maria el dia 19 de Junio.

¡Escucha este episodio!

CaptureNecesitamos a Jesucristo

El mundo de hoy, la sociedad, las culturas, las familias necesitan a Jesucristo, todos nosotros incluyéndome a mi necesitamos volver a lo esencial y simplicidad de la Buena Nueva del Evangelio.  Nuestra condición humana es tan frágil, fragmentada, herida y manchada por el pecado, pero aun así el Papa Francisco nos recuerda que “Aunque la vida de una persona sea terreno lleno de espinas y hierbajos, alberga siempre un espacio en que puede crecer la buena semilla. Es necesario fiarse de Dios” (S.S. Francisco, 27 de septiembre de 2013).  Para esto necesitamos un salvador y lo tenemos si en verdad lo aceptamos, y tiene nombre y es Jesús de Nazaret.   ¿Pero cómo aceptarlo para poder proclamar su amor? Para esto necesitamos ser evangelizados o reenvagelizados.

¿Qué es evangelizar? 

Inmediatamente algunos pensaran en los “tele-evangelistas” que solamente se la pasan hablando de Dios, gritando de Dios y que tratan de convencerte con la Sagrada Escritura que así debe de ser.  Algunos pensaran que evangelizar es de ir en puerta en puerta, pero no necesariamente.  La Exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi escrita en 1975 nos dice que:

“evangelizar es, ante todo, dar testimonio, de una manera sencilla y directa, de Dios revelado por Jesucristo mediante el Espíritu Santo. Testimoniar que ha amado al mundo en su Verbo Encarnado, ha dado a todas las cosas el ser y ha llamado a los hombres a la vida eterna.” (no. 26)

Es significativo notar que los padres sinodales quieren enfatizar la importancia de dar testimonio con nuestras vidas de una manera sencilla, de saber que no podemos solos, que estamos heridos y que solamente nuestras vidas tienen sabor y color si Dios está en ellas, nuestras cargas se hacen más ligeras.  Seguido a esto, el proclamar, celebrar y vivir que Dios que nos ama tanto se ha revelado en Jesucristo por medio del Espíritu Santo.  El mundo busca felicidad y lo trata de buscar en los momentos, en las cosas, en los placeres terrenales, en el poder y la felicidad solo está en la persona de Jesucristo, y por ultimo evangelizar es dar esperanza de que Dios nos ha llamado a la vida eterna, a estar con Él.  La muerte no es la última palabra, Dios es la última palabra.

¿Qué es la Nueva Evangelización?

La Iglesia católica ha invitado a todos los creyentes a este despertar, el Papa Francisco lo resumía de la siguiente manera:

“Nueva evangelización significa despertar en el corazón y en la mente de nuestros contemporáneos la vida de la fe……Lo que necesitamos, especialmente en estos tiempos, son testigos creíbles que con la vida y también con las palabras hagan visible el Evangelio, despierten la atracción por Jesucristo, por la belleza de Dios.”[1] Por lo cual, el despertar el corazón y la mente de los demás requiere los siguientes tres elementos:

  • un nuevo ardor,
  • nuevos métodos,
  • nueva expresión

Todos podemos hablar y dar testimonio al mundo de que Jesucristo ha dado su vida por cada uno de nosotros, nos ha liberado del pecado y del maligno, y nos llama para estar con Él, ya que fuimos creados por Él y para Él.  El siguiente diagrama creado por mi colega Jonathan F. Sullivan[2] puede ayudarnos entender estos tres elementos.

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Para llevar a cabo la nueva evangelización con eficacia se necesita crear un balance entre los tres.  Ya que si una persona tuviera la expresión adecuada y el ardor eficaz para comunicar el mensaje, pero si carece el método ordinario de comunicación de la gente, la buena nueva sufre y se convierte “inaudito”, no llega al corazón de la gente.

Ardor + Expresión= Inaudito

Y si una persona tuviera el ardor, las ganas de evangelizar y los métodos apropiados para comunicar, pero si se carece de expresión, no utiliza un lenguaje sencillo y claro que sea familiar y cotidiano para la vida de las personas, la buena nueva entonces se convierte “incoherente”.

Ardor + Método= Incoherente

Por último, si una persona tiene los métodos y la expresión o comunicación eficaz pero si carece el ardor, la pasión para comunicar, la buena nueva entonces se convierte “poco convincente”.

Método + Expresión= Poco convincente

La Nueva Evangelización por lo cual requiere salir al encuentro de los demás, el compartir especialmente la realidad fundamental “el encuentro con Cristo, con su misericordia, con su amor, y en amar a los hermanos como Él nos amó. Un encuentro con Cristo que es también adoración.”[1]  Por eso todo Católico debe no solo proclamar a Cristo, no solo celebrar a Cristo, vivir en Cristo, sino ser Cristo.

AH

[1] http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2013/october/documents/papa-francesco_20131014_plenaria-consiglio-nuova-evangelizzazione.html

[1] http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2013/october/documents/papa-francesco_20131014_plenaria-consiglio-nuova-evangelizzazione.html

[2] https://www.youtube.com/watch?v=piwxd8gHDa4&feature=youtu.be

CaptureDebido a mi trabajo y mi vocación Cristiana, frecuentemente escucho en las parroquias ya sea dentro de ministerios, grupos, apostolados o movimientos el término “voluntario”. Pero ¿Qué es un voluntario? Según la definición que da la Real Academia Española la define como “Persona que, entre varias obligadas por turno o designación a ejecutar algún trabajo o servicio, se presta a hacerlo por propia voluntad, sin esperar a que le toque su vez.”

Por lo cual, son personas que por su propia voluntad dan su tiempo sin necesidad de sentirse obligados, pero en algunos casos no es la realidad. He conocido a muchos “voluntarios” que se sienten obligados a ejecutar o llevar a cabo una función dentro de la Iglesia, ya sea como catequista, ministro extraordinario de la Sagrada Comunión, proclamador, cursillista, etc. porque han hecho una promesa, o un acuerdo con el líder o coordinador o sacerdote de la parroquia.  La pregunta que yo hago es ¿será el término correcto que debemos usar en nuestro lenguaje?

A mi parecer no, no es el término apropiado porque los que estamos ejerciendo esta vocación, lo hacemos como respuesta al llamado que el Señor ha hecho a cada uno de los que hemos sido bautizados. Gracias a la virtud de nuestro bautismo, el Catecismo de la Iglesia Católica enfatiza lo siguiente

“Los bautizados “renacidos [por el bautismo] como hijos de Dios están obligados a confesar delante de los hombres la fe que recibieron de Dios por medio de la Iglesia” (LG11) y de participar en la actividad apostólica y misionera del Pueblo de Dios (cf LG 17; AG7,23)” no.1270

DiscipuladoPor lo cual, no existen los ‘voluntarios católicos’, porque si han recibido ese llamado del Señor a través del Bautismo son más bien discípulos del Señor y estamos llamados a participar en la ‘actividad apostólica y misionera del Pueblo de Dios’ que es la Iglesia.  Esto ayuda a cambiar la perspectiva que tal vez un “voluntario católico” pueda tener de que da de su tiempo para llenar las necesidades de la Iglesia, en vez de entender que es Dios mismo que lo ha llamado a cumplir su misión dentro de la Iglesia.

La pregunta que yo dejo para todos aquellos que son coordinadores, jefes de grupo o lideres

¿Cómo hacen para ayudar a sus ‘voluntarios’ comprender que son discípulos del Señor y que requiere compromiso debido al llamado de su bautizo?

AH

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Este domingo que se aproxima terminamos un ciclo litúrgico y lo hacemos con la Festividad y Solemnidad de “Jesucristo Rey del Universo” u otros le conocen como la fiesta de Cristo Rey.   El evangelio que la Iglesia ha escogido para esta fiesta es un evangelio bastante poderoso, no que los otros pasajes bíblicos no lo sean, pero este pasaje se pudiera resumir la regla de oro.  Nosotros los cristianos especialmente los que somos católicos necesitamos formarnos en la fe, conocer las doctrinas pero mas importante es aplicarlas, convertirlas en obras, en hechos concretos y aqui este pasaje dice exactamente como debemos vivir nuestra fe y tambien como seremos juzgados.

Por lo tanto, estimado lector, aprende todo lo que la Iglesia enseña, sus enseñanzas, su doctrina pero sobre todo recuerda que todo esto esta subordinado a la persona humana, la dignidad de la persona.  El Señor Jesucristo vino a salvar y redimir “¡Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Unico, para que quien cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Jn 3,16).  En mi humilde opinión, yo creo como San Juan de la Cruz que al finalizar nuestras vidas, el atardecer de nuestras vidas, el gran Dios Trino nos pedira cuentas de que tanto amamos a Dios como a nuestro prójimo “A la tarde te examinarán en el amor”.  No nos olvidemos de los pobres, no nos olvidemos de aquellos que son marginados y sufren a expensas de otros, no nos olvidemos de nuestros niños y de nuestros ancianos, no nos hagamos inmunes al dolor, no a la indiferencia, no nos olvidemos de aquellos que lloran y nunca nos conformemos con ideales que no se ajusten al Reino de Dios.  No hagamos lo que algunas personas hacen en las redes sociales y piensan que con un solo vistazo y darle me gusta, o compartirlo ya estamos haciendo algo.

 

 

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Aqui en los Estados Unidos, hay una organización sin fines de lucro que necesita de nuestra ayuda y no tiene que ser monetaria, puede ser activista, organizando y creando conciencia de la crueldad de la pobreza que cada ves se hace mas aguda.  Checalo y apoyalos.

http://www.povertyusa.org/es/

 

Te comparto el evangelio para que lo leas y lo medites a la vez, te comparto un video de nuestros hermanos “Quiero ver” y escuches los relatos de estas personas.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.

Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme.” Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?” Y el rey les dirá: “Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.”

Y entonces dirá a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de deber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis.” Entonces también éstos contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?” Y él replicará: “Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo.” Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.” (Mateo 25,31-46)

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Arte_Dia_de_los_Muertos_1lgLa celebración del Día de los Muertos toma elementos de las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca donde los indígenas hacían una gran fiesta en la primera luna llena del mes de noviembre, para celebrar la terminación de la cosecha del maíz. Ellos creían que ese día los difuntos tenían autorización para regresar a la tierra, a celebrar y compartir con sus parientes vivos, los frutos de la madre tierra y que la muerte no era el final de la vida, sino simplemente una transformación.

La Iglesia afirma que cuando una persona muere, ya no es capaz de hacer nada para ganar el cielo; sin embargo, los vivos sí podemos ofrecer nuestras obras para que el difunto alcance la salvación. Con las buenas obras y la oración se puede ayudar a los seres queridos a conseguir el perdón y la purificación de sus pecados para poder participar de la gloria de Dios.  A estas oraciones se les llama sufragios.  Por lo tanto, el mejor sufragio que podemos hacer en el día de los Muertos es ofrecer la Santa Misa por los difuntos.  La Iglesia con una visión más cercana y evangelizadora ha establecido que el día de los Muertos, promueve y fortalece las expresiones culturales y religiosas de nuestros pueblos que manifiestan una sincera búsqueda de Dios.  El día de los Muertos es mucho más que una simple celebración de visitar la tumba de un ser querido, reunirse en familia y comer juntos.  El día de los Muertos dentro de la creencia cristiana es lo que la Iglesia llama “diez natalis al día de la muerte del cristiano, día de su nacimiento para el cielo, donde ‘no habrá más muerte, ni luto, ni llanto, ni preocupaciones, porque las cosas de antes han pasado’ (Ap 21,4); es la prolongación, en un modo nuevo, del acontecimiento de la vida.”[i]

Por lo tanto, la celebración del día de los Muertos es celebrar la vida, es una verdadera fiesta a la vida y podemos colocar un altar dándole un sentido profundamente cristiano.  Es el momento preciso para catequizar y evangelizar a los demás de nuestras tradiciones y evitar en caer en los peligros que pueden desviarnos de la fe católica como:

  • la invocación de los muertos para prácticas adivinatorias
  • el riesgo de que se insinúen formas de creencia en la reencarnación
  • el peligro de negar la inmortalidad del alma y de separar el acontecimiento de la muerte de la perspectiva de la resurrección

foto-reportajeAquí les comparto maneras de cómo convertir el altar.  Puede uno hacer un camino con pétalos de flor de Cempaxúchitl, y podemos recordar que Jesús es “el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14,6) y las flores reflejan al sol que da vida.  Tener siete canastillas de dulces (7 como los sacramentos) y los dulces como las gracias que sostiene a la Iglesia.  Alrededor del altar podemos colocar velas, que representa la Luz de Cristo que se nos dio en el bautismo y que es la ‘Luz del Mundo’ para que “el que lo siga no caminara en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn 8,12), y en el centro podemos colocar un crucifijo ya que Cristo es el centro de nuestras vidas.  Dentro del mismo altar podemos colocar imagen de nuestros difuntos y recordar que fuimos creados a su “Imagen y semejanza” (Gen 1,26) y poner pan de muerto que nos recuerda las palabras de Jesus “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, el que coma de este pan vivirá para siempre.  Y el pan que Yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida (Jn 6, 50-51).  Es por eso que debemos recordar a los muertos no con tristeza sino con alegría, la misma alegría con la que están gozando de este banquete que nunca se acaba: el retorno glorioso a Dios Padre.  Por lo cual, la mejor manera de celebrar el día de los muertos es asistiendo y participando de la Santa Misa, rezar el rosario por nuestros difuntos y visitar los cementerios.

AH

Fuentes (Secretariado de pastoral Litúrgica de la Arquidiócesis de México, Catholic.net)
[i] Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Ciudad del Vaticano, 2002, no. 249.

CaptureEste tema lo he estado meditando ya desde hace tiempo y creo que es propicio escribir sobre ello, el fanatismo en la religión, y en este caso, en la religión Católica. Obviamente, no es nada nuevo y desde hace siglos se ha dado esto no solo en cuestión de religión sino inclusive en los deportes, en la política, en las ideologías, etc… Y a causa de esto, ha habido confrontación, conflicto bélicos, holocaustos, asesinatos y actos terroristas. Pero mi reflexión no es el mirar hacia atrás y escribir de lo que ya todos sabemos, sino escribir del fanatismo sutil, de ese que se va infiltrando en la vida de las personas de una manera tenue, cautelosa, de ese fanatismo que afecta las relaciones, en la manera de pensar, en la manera de reflexionar que manipula conciencias especialmente dentro de la religión Católica.

Muy pocos dentro de circulos de espiritualidad Católica desde aquel que da su tiempo en la Iglesia hasta un profesor en una Universidad Católica prestigiosa del país hablan muy poco de esto. ¿A que me refiero? Hay una línea muy delgada entre fanatismo y devoción popular que a simple rasgos no es facil discernir. Me refiero a ciertas tendencias y pensamientos que surgen dentro de ciertas lineas de espiritualidad. Por ejemplo, en una parroquia que prefiero omitir su nombre, los agentes de pastoral con el párroco me indicaban de que había ciertas personas que estaban encargados de ciertos ministerios litúrgicos como movimientos que trataban de imponer ideologías contrarias a las reglas de la Iglesia o a la voz del párroco.  “Si eres mujer, no puedes leer las lecturas del domingo con pantalón” “todas las mujeres deben de empezar a vestirse con falda” “los hombres no deberian rasurarse” o en otros casos “los hombres deberian rasurarse”….tantas cosas que se comentaron que algunos encargados de ministerios y movimientos facilmente pueden caer, el peligro de seguir las cosas al pie de la letra y no descubrir el espiritu que da vida a la letra.  He visto y he platicado con varias mujeres que estan sirviendo a la Iglesia de la mala formación que sus dirigentes y lideres de tales movimientos brindan, ellas me han comentado que si tal persona era mujer y queria servir en un ministerio, tenia que dejarse crecer el pelo, quitarse el maquillaje, dejar de usar aretes, porque todo eso refleja “las cosas del mundo”.  Y se nos olvida que vivimos en el mundo, que no estamos llamado a ser parte del mundo pero si estamos llamados a transformar el mundo.  ¿Y esta es la manera? de seguir practicas muy farisaicas, yo personalmente no lo creo.

Otra persona voluntaria tambien me contó que el líder de tal grupo donde se reunían todos los jueves, su dizque líder les pedía a todas esas parejas que eran voluntarias que se abstuvieran de cualquier relación sexual para no permitir que cuando esten sirviendo haya impureza…y estas personas muy obedientes se acataron de su tal dizque líder….¿pero en que cabeza cabe esto?  y no solo les pedía esto sino que les imponía todo tipo de cargas, y aquellas personas que no obedecieran recibian un castigo como el no poder ser facilitadores, o limpiar los baños, etc…..  Y esto sucede en las parroquias, y hay que prestar atención, por que esto en vez de ser crecimiento espiritual es una formación de una secta, de un fanatismo enfermizo….Y esto sucede muy a menudo entre los hispanos debido a la carencia de una formación en la fe de la Iglesia.  Hay personas que creen que son inspirados por el Espíritu Santo, que a la vez piensan que tienen la verdad mucho mas alla de las palabras del párroco, y esto es ya de por si enfermizo, y es un hecho de que proviene esto de otro espiritu y no el de Dios que quiere unidad y no división.

Este tipo de fanatismo sutil, enferma y crea divisiones con la apariencia de que sigues a Dios por que el resto del grupo donde la persona se encuentra esclavizado te lo dice, y no deja que la persona por si sola tome sus decisiones y pueda discernir en verdad si son discipulos autenticos o simplemente son lobos.  Por eso el pasaje del Evangelio de San Lucas es tan sabio en lo que se nos dice:

Jesús les puso también esta comparación: «¿Puede un ciego guiar a otro ciego? Ciertamente caerán ambos en algún hoyo. El discípulo no está por encima de su maestro, pero si se deja formar, se parecerá a su maestro. ¿Y por qué te fijas en la pelusa que tiene tu hermano en un ojo, si no eres consciente de la viga que tienes en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: ‘’Hermano, deja que te saque la pelusa que tienes en el ojo’’, si tú no ves la viga en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo para que veas con claridad, y entonces sacarás la pelusa del ojo de tu hermano.” (6, 39-42)
Por lo tanto, no es necesaria la rigidez pero si tenemos la obligación moral de reflexionar y de formarnos en la fe, para esto hay que acudir al párroco, el párroco lo mas seguro es que se ponga en contacto con la diócesis y le pueda ofrecer cursos que le hagan crecer en su fe de una manera sana y evitar caer en el fanatismo.  Porque el fanatismo no es mas que una señal de la carencia de formación.
AH
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