hacer discipulos_tMe atrevo a escribir sobre este tema que a simple vista muchos dirían pues es lo mismo y mi respuesta seria “tal vez si pero no de manera gradual”.  ¿Pero hay alguna diferencia? Y si lo hay ¿Cuál es? La respuesta no es tan fácil de entender ni tampoco de explicar.  Por muchos años que yo recuerde, el término “soldado de Cristo” lo recuerdo haber escuchado durante mi preparación a la confirmación, de hecho en muchos textos, ensayos y escritos que surgieron alrededor de los 70s y 80s se empleaba mucho este término “soldado de Cristo”.  De hecho era el modelo a seguir, a defender la fe contra los ataques ya sea espirituales o de una persona no creyente ¿Pero que es un soldado de Cristo?  Según sitios como catholic link utiliza el término “Soldado de Cristo” con el entendimiento de la batalla espiritual, del enemigo que acecha y no sabemos por donde atacara basándose en la carta a los efesios (6,5 ss).  Es verdad, que hay una lucha constante, una batalla espiritual donde necesitamos impregnarnos de las armas de Dios, pero ¿no hace también un discípulo de Cristo lo mismo?  El Catecismo de la Iglesia Católica bajo la sección del sacramento de la confirmación se lee lo siguiente:

1295 Por medio de esta unción, el confirmando recibe “la marca”, el sello del Espíritu Santo. El sello es el símbolo de la persona (cf Gn 38,18; Ct 8,9), signo de su autoridad (cf Gn 41,42), de su propiedad sobre un objeto (cf. Dt 32,34) -por eso se marcaba a los soldados con el sello de su jefe y a los esclavos con el de su señor-; autentifica un acto jurídico (cf 1 R 21,8) o un documento (cf Jr 32,10) y lo hace, si es preciso, secreto (cf Is 29,11).

Algunos han deducido que debido a esto se nos hace soldados de Cristo, pero la Iglesia solo da el ejemplo de lo que hacían sus jefes a los soldados y esclavos pero no emplea precisamente este termino “soldados de Cristo”.  El término soldado de Cristo es una palabra que da muchas connotaciones como caballero cristiano, o guerrero cristiano y el termino “soldado” según sitios como Wikipedia entre otros definen de la siguiente manera:

Un soldado, en su sentido más general, es un individuo que se ha alistado, voluntariamente o en cumplimiento de un servicio militar obligatorio, en las fuerzas armadas de un país soberano, recibiendo entrenamiento y equipo para defender a dicho país y sus intereses….Un soldado no es necesariamente un combatiente

Por lo tanto, un soldado esta listo para pelear, para obedecer mandatos y ordenes pero Cristo mismo en su evangelio es muy claro.  El nunca les dijo a sus apóstoles vayan y hagan “soldados de Cristo”, sino mas bien “hagan que todos los pueblos sean mis discípulos” (Mt 28,19).

Entonces ¿porque utilizar discípulos de Cristo en vez de Soldados de Cristo?  Por un lado, creo que el pueblo católico dentro de los Estados Unidos necesita tomar el siguiente paso, un paso más arriba que nos conlleve a esta relación con Jesucristo.  El término discípulo “mathetes” del griego en general quiere decir que es un aprendiz, un alumno de un maestro, en nuestro caso los discípulos son seguidores fieles del gran Maestro Jesucristo. Los discípulos se dejan moldear por el maestro, aprenden a vivir con el maestro, aprender a ver la vida como el Maestro la ve.  También comparten esa pasión por propagar la fe (muestra propia la vida de los santos y los apóstoles), también los discípulos quieren propagar el Reino de Dios y están conscientes de esta batalla espiritual ya que lo han aprendido del gran Maestro.  Pero la gran diferencia esta en la propia raíz entre como un discípulo o un soldado de cristo se forman, un discípulo forma su vida alrededor no de un servicio sino que configura su vida con la del maestro que va más alla del servicio, a la cual le ayudara a formar su carácter.  Un autentico discípulo aprende a ver las cosas como el propio Maestro, aprende a vivir la vida como el propio Maestro, de hecho puede hacer suyo el siguiente pasaje “No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos” (Jn 15,13) y de discípulo pasa a ser amigo  “Ya no les llamo servidores, porque un servidor no sabe lo que hace su patrón. Los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que aprendí de mi Padre.”

En cambio, un soldado de Cristo tiene esta connotación de un deber hacia el servicio de pelear la batalla espiritual donde su enfoque esta basado mas bien en doctrinas y enseñanzas y en defenderlas lo cual no esta mal, pero el enfoque y mandato de Cristo no fue esto sino de “hacer discípulos”,  el discípulo nace y hace su vida un servicio no como algo extrínseco sino intrínseco.  El mejor ejemplo esta en la propia vida de San Ignacio de Loyola.  San Ignacio quien fuera soldado no paso a hacer “soldado de Cristo” sino mas bien un “discípulo de Cristo” porque aprendió que la batalla espiritual a la que todo creyente tiene que pasar recaía en que tan fuerte era su relación de amor con su Maestro para poder soportar los ataques pero no tanto el soportar, sino que aprendió a dar su vida por sus amigos.  Y por otro lado tenemos la vida de San Francisco de Asis quien renunció públicamente a los bienes de su padre y vivió a partir de entonces como un ermitaño y predicó la pobreza como un valor y propuso un modo de vida sencillo basado en los ideales de los Evangelios, donde aprendió a ser discípulo de Cristo.

Recientemente fui invitado a una convocatoria sobre el liderazgo hispano en la ciudad de Boston, Massachussetts.  En esta reunión asistieron toda una gama de colegas en el ministerio desde sacerdotes a presidentes de Colegios, Directores Diocesanos como Presidentes de Institutos u organizaciones.  Era todo una gama de invitados profesionales y me sentí muy honrado cuando en la primera reunión durante una liturgia de la palabra el Profesor Dr. Hosffman Ospino quien había organizado esta reunión me pidió que dijera unas palabras de reflexión para comenzar, lo cual admito que me puse nervioso pero se que Dios nuestro Señor puso las palabras en mi boca y esto fue lo que dije después de leerse una lectura seguida por el evangelio:

“Venimos de distintos lugares y representamos diferentes culturas, nacionalidades, diferentes puntos de vista, diferentes acercamientos y aun así somos uno, un solo Cuerpo de Cristo porque somos sus discípulos.  El libro de Hechos de los apóstoles nos narra que los apóstoles escucharon “un ruido provenido del cielo….  y fueron posándose sobre cada uno de ellos” (2,3). ¿Pero como puede uno escuchar? ¡Si uno no permite dejar que lo escuchen o permite que el silencio de nuestras esencias se alinean al voz del espíritu! El Papa Francisco una vez dijo ‘el Espíritu Santo nos fastidia. Porque nos mueve, nos hace caminar, empuja la Iglesia a ir hacia delante.’ Es Dios mismo que inicia esta llamada a la misión, es Dios mismo que inicia esta historia de amor como cuando comisiono a sus apóstoles. ‘Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos.’ El mensaje es claro, un triple mandato se ha dado.  Este ‘vayan’ como el Papa Francisco aludiera recientemente en Brasil no se debe entender de manera individual sino en el sentido comunitario, ir en misión para compartir nuestra fe y amor en Jesucristo.  Hacer discípulos, ¿pero como hace uno discípulos? El discípulo vive con el maestro y por lo tanto aprende y se deja moldear por el maestro.  El discípulo aprende a crear comunidad con el maestro, no esta para dividirla, el discípulo es seguidor y ultimadamente el discípulo aprende a ser un líder en el servicio porque se esfuerza por escuchar y afinar su oído para que Dios hable por El”.

Señor, que pueda verte más claramente, amarte más profundamente y seguirte más de cerca, día a día.

AH