hacer discipulos_tEn el artículo anterior  http://wp.me/p1AC4j-mZ hablaba sobre el respeto a la autoridad a través de la Iglesia, de como el Catequista/Discípulo no puede decir, ni pensar, ni hacer, ni modelar yo solo sigo a Cristo, o sigo solo la “inspiración del Espíritu Santo”, recibo ordenes directas de Él sin el consentimiento de la Iglesia, sin seguir la misión de la Iglesia y esto es a través de los Obispos y sacerdotes, por lo tanto una cualidad que se nos enseña es la OBEDIENCIA a la AUTORIDAD.  Recordemos que la persona del Catequista no es solo aquel que imparte la fe a los niños, sino de todo aquel que hace eco de la Palabra de Dios y esto puede darse en distintos contextos y lugares.  Por lo tanto es mas adecuado y propio hablar de la persona del Discípulo.

Otra observación que he notado dentro de los círculos parroquiales es la falta de sentido en cultivar la pertenencia a una parroquia, a una diócesis.  Cualquier apostolado ya sea movimiento, institución, camino, asociación, agrupación, ministerio, etc…no puede sentirse superior a los esfuerzos que la parroquia misma ofrece a su comunidad.  Tampoco puede sentirse dueño(a) de cualquiera de estos apostolados, ya que todo le pertenece a Cristo para su Iglesia, todo el cuerpo crece según la operación propia de cada uno de sus miembros (cf.  Ef. 4,16).  Por lo tanto, el catequista/discípulo tiene la tarea de cultivar “sin cesar el sentido de diócesis de la que la parroquia es como célula, dispuestos siempre a consagrar también sus esfuerzos a las obras diocesanas, siguiendo la INVITACION DE SU PASTOR” [1]  Es impresionante escuchar grupos, movimientos, instituciones, asociaciones, ministerios, etc. compartir sus experiencias y preocupaciones solo desde una perspectiva limitada dentro de su apostolado y no una visión mas global que pueda ayudar a la parroquia, por lo tanto la visión esta limitada, y si queremos hablar a nivel diocesano olvídese ya que no esta la visión de sentirse como parte de una diócesis.  En pocas palabras, el autentico discípulo tiene el derecho y el deber de formar comunidades y ejercer el apostolado pero la clave esta en el sentido de formar una comunidad parroquialno conjunto de grupos o comunidades que están bajo la parroquia pero no tienen identidad de pertenecer o caminar con el párroco.  No me mal entienda, los distintos grupos y asociaciones, movimientos etcétera han sido fruto del propio Espíritu Santo que contiene toda una variedad de dones en el apostolado, pero ¿de que le sirve a una parroquia tener distintas comunidades trabajando en distintas actividades y obras sino han podido caminar en conjunto, en tener la misma identificación de misión que el párroco?

Consecuentemente, el discípulo no puede sembrar, ni generar divisiones en la parroquia ni sentirse autosuficiente, ni dueño de cualquier apostolado que este sirva. Recordemos las palabras del propio Apóstol Pablo “Personas de la casa de Cloe me han hablado de que hay rivalidades entre ustedes. Puedo usar esta palabra, ya que uno dice: Yo soy de Pablo, y otro: Yo soy de Apolo, o Yo soy de Cefas, o Yo soy de Cristo. ¿Quieren dividir a Cristo? ¿Acaso fue Pablo crucificado por ustedes? ¿O fueron bautizados en el nombre de Pablo?” (1 Cor. 1, 11-13) Pablo es muy claro, todo apostolado es para el bien de la evangelización y la santificación en el nombre de la Iglesia, el autentico catequista/discípulo no se puede desviar de este camino sino corremos peligro de separatistas, divisionistas, grupos pequeños que actúan como Iglesia dentro de la propia parroquia.

AH

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[1]Documentos Completos del Vaticano II,13era ed. Librería Parroquial de Claveria, S.A. de C.V.; Mexico, D.F. 1991. p.322.