ciudad20Hoy continuamos explorando el papel central del Catequista, en mi ultimo articulo mencionaba algunas de las cualidades que la persona del Catequista debe de tener.  Esto nos puede ayudar especialmente para aquellos que son dirigentes o lideres en la catequesis y son responsables u organizan los procesos y programas de la catequesis.  Un buen líder debe de tener un proceso de discernimiento antes de hacer la invitación a personas que respondan el llamado a ser catequistas.

Continuando con las cualidades que el/la Catequista debe de tener es:

  1.  Ser hábil, es decir apto para desempeñar su función que sea inteligente y capaz
  2. Sabe animar, es decir sabe emprender y suscitar emociones positivas entre los demás miembros de la comunidad, sabe animar y no “mandar”
  3. La persona del catequista toma riesgos, es proactivo(a) pero antes de tomar riesgos sabe ser a la vez cauteloso(a) y consulta con las personas o lideres apropiados
  4. Tiene ganas de continuar aprendiendo para así poder transmitir, reconoce que la formación de fe es para toda la vida y que no termina solo cuando le llegue la muerte.  Toma cursos de capacitación, asiste a retiros espirituales, participa en simposios o congresos locales o nacionales, en pocas palabras se mantiene al día.

El papel del catequista tiene su noble oficio en razón de la virtud del bautismo de la persona, el/la laico(a) tiene un derecho y una responsabilidad hacia la Iglesia en la evangelización, a la santificación y animación de los pueblos.  El Concilio Vaticano II en su decreto Sobre el Apostolado de los Laicos nos dice lo siguiente:

“los laicos tomen como obligación suya la restauración del orden temporal, y que, conducidos por la luz del Evangelio y por la mente de la Iglesia, y movidos por la caridad cristiana, obren directamente y en forma concreta en dicho orden; que cooperen unos ciudadanos con otros, con sus conocimientos especiales y su responsabilidad propia; y que busquen en todas partes y en todo la justicia del reino de Dios.” (no. 7)

Por lo tanto, no solo el/la catequista pero todo laico(a) esta llamado a responder a este decreto pero guiado por 1) luz del Evangelio 2) la mente de la Iglesia 3)movido por la caridad Cristiana.  Si perdemos estos enfoques entonces nuestro papel como laico(a) queda marginada y minimizada.  Si solo los distintos ministerios dentro y fuera de la parroquia pudieran entender estos conceptos no tendríamos tantos problemas.  Muchas de las veces nos movemos por agendas o itinerarios personales en vez de buscar el bien común de la comunidad parroquial, a veces ni siquiera sabemos tratar a nuestros hermanos como hermanos.  A veces ni siquiera entendemos el pensamiento del sacerdote o cura, o menos del obispo, pero estamos llamados a trabajar con la Iglesia, no para, no sobre, no debajo de, pero con la Iglesia, con la mente de la Iglesia.

La persona del catequista que busca con sinceridad y apertura emprender este llamado como discípulo(a) del Señor tendrá que prepararse para poder dar de si a los demás, pero también tendrá que tener en cuenta las cualidades que deberá de tener.  Obviamente, algunas cualidades no las tendremos todas pero sirve como un ideal al que hay que esforzarse.

En la próxima entrada estaré hablando mas sobre el papel del Catequista dentro del contexto del Discipulado.

AH