El viernes 23 de Noviembre de 1962, el Concilio se embarco a tratar otro schema sobre Medios de Comunicación que incluye la prensa, radio, televisión y cinematografía y esta discusión fue presidida por el Cardenal de Buenos Aires, Argentina el Cardenal Antonio Caggiano.  El schema fue presentado por el Cardenal Fernando Cento donde les pidió a los Padres Conciliares que debido a que el schema no era un asunto teológico como tal, debe de tratarse con la seriedad debida ya que los Medios de Comunicación son instrumentos para el trabajo pastoral de la Iglesia, “pueden ser una gran bendición o una maldición tanto para la Iglesia como para los fieles.”[1]

El Obispo Fernandez-Conde de Cordova, España critico el schema por no ser tan severo en condenar los males que están en conexión con el entretenimiento moderno, mientras que el Obispo D’Avack de Camerino, Italia felicito a los autores por el tono optimista y positivo y sugirió que se añadiera elementos mas concretos cuando se trata de predicar el Evangelio.  Otros obispos de España se quejaron que el documento era muy largo y que debería de tener puntos mas a favor en donde los medios de comunicación al hacer utilizados para la predicación del Evangelio sean fiables y responsables asi evitar el amarillismo y la desacreditación de la nota.  El Cardenal Stefan Wyszynski (Primado de Polonia) y que la historia hoy bien la sabemos querido por el quien fuera Papa Juan Pablo II hablo de la efectividad y el alcance que tienen la radio y la televisión al predicar el Evangelio y sus valores para todos aquellos que tal vez no son católicos puedan conocer a la Iglesia, por lo cual pidió que la Radio Vaticana como otras estaciones eclesiásticas dieran mas tiempo para la Lectura del Evangelio y la explicación de la fe católica.

El Cardenal Suenens (Málinas-Bruselas) pidió que el documento fuera una serie de principios como un código de ética donde organizaciones seculares como institutos puedan seguir al momento de emplear medios de comunicación.  Dentro de esta conversación, algunos obispos como el Arzobispo Ismaele Mario Castellano de la Arquidiócesis de Siena pidió que el índice de Libros Prohibidos Index Librorum Prohibitorum establecidos por el Concilio de Trento fuera abolido ya que los tiempos habían cambiado y esto impedía una sincera reforma dentro de los medios de Comunicación.

Otros obispos de Perú especialmente el Obispo Leon Buenaventura de Uriarte Bengoa, quien fuera Vicario Apostólico para la región de San Ramón, Perú se extendió demasiado en sus criticas en contra de los Medios de Comunicación ya que según ellos, muchos de sus sacerdotes tanto diocesanos como religiosos “malgastaban el tiempo asistiendo al cine en vez de atender a sus responsabilidades como sacerdotes, escuchando confesiones, celebrando misas, etc..” [2]  Al dia siguiente el Presidente propuso que se votara sobre el schema de Medios de Comunicación y la mayoría de los obispos votaron “2,138 a favor, 15 en contra, 7 votos invalidos” [2] para que se modificara el documento como tal y que se acortara y ajustara en cuestión de ofrecer principios éticos incorporando instrucciones pastorales.

 AH

[1]  Xavier Rynne, Vatican Council II, NY: Maryknoll, 2003, p. 93;

[2]  Ibidem, p. 98

[3]  Ibidem, p. 98.