Debido a que la reputación de uno de los distinguidos señores Cardenales estaba en tela de juicio, el Arzobispo Pietro Parente quien fuera oficial de la Congregación para el Santo Oficio [nombre que la oficina de la Curia Romana tenia en ese tiempo] se pronuncio a favor del Cardenal Ottaviani y sobre el schema De Revelatione diciendo que contenía sana doctrina pero debido a que fue demasiada su pasión por el discurso tuvo que ser interrumpido debido a que se había pasado del tiempo debido dado a cada expositor.  El Cardenal Joseph Frings de Colonia, Alemania acentuó lo siguiente “solo una palabra es lo que yo deseo…responderle al Arzobispo Parente.  Nadie rechaza que la revelación se nos da a través de la Escritura y la tradición.  Lo que estamos en desacuerdo es que la fuente de la Revelación es solo una y única, la Palabra de Dios.” [1]

El Obispo Emil-Josef De Smedt [Brujas, Bélgica] quien fuera parte del Secretariado para la Unidad Cristiana critico severamente el schema ya que desde la perspectiva ecuménica, tal propuesta no favorecía un dialogo ecuménico, al contrario era retroceder.  Pero las palabras mas duras fueron las siguientes “Si tal schema preparada por la Comisión Teológica no es modificada, seremos responsables por destruir una inmensa esperanza y destruiremos el Concilio Vaticano II.  Y hablo de la esperanza de aquellos como el Papa Juan XXIII están esperando tanto en oración y ayuno que un paso decisivo se de en la dirección de la unidad fraternal, la unidad de aquellos por los que Cristo Nuestro Señor ofreció esta oración Ut unum sint (que todos sean uno)”[2]  Este discurso fue recibido con un continuo y fuerte aplauso por la mayoría de los padres conciliares.

El 20 de Noviembre de 1962 (Vigésima Tercera Congregación), el debate sobre la De Revelatione se detuvo y se anuncio que los Presidentes Conciliares pedían que se pusiera a voto para poder continuar, si se modificaba, se rechazaba o se aceptaba.  El voto se llevo acabo y estuvieron presentes 2,209 Padres conciliares de los cuales 1,368 votaron placets (que se rechaza tal schema), 19 votos inválidos, y 822 non placets (que se continúe con el debate).  El Secretario General Felici anuncio que debido a los reglamentos se requiere 2/3 partes para considerar la mayoría por lo cual se necesitaría en este caso 1,473 votos.  Al dia siguiente, el “Arzobispo Felici anuncio que el Papa Juan XXIII había ordenado que el schema fuera retirado y que esta vez se creara una comisión especial encabezada por los señores Cardenales Bea [Presidente de la Unidad Cristiana] y Cardenal Ottaviani [Presidente de la Comisión Teologica] y sus miembros serian los Cardenales Frings, Liénart y Meyer de Chicago y los Cardenales Lefebvre, Browne y Ruffini y todos ellos deberían ser asistidos por obispos que pertenecían al Secretariado para la Promocion de la Unidad Cristiana como obispos de la Comisión Teológica y un sin numero de expertos periti.” [3]

Este impulso dado por el Santo Padre fue significativo ya que dio luz y un nuevo aire para que el Concilio continuara.

AH

[1] Xavier Rynne, Vatican Council II, NY: Maryknoll, 2003, p. 86.

[2] Ibidem, p. 88.

[3]  Hahnenberg, Edward, A Concise Guide to the Documents of Vatican II, OH: St. Anthony Messenger Press, 2007, p.   29.