El 31 de Octubre de 1962 el Cardenal Giacomo Lercaro de Bolonia y Cardenal Konig de Viena dirigieron la discusión sobre la liturgia y el Arzobispo de Atlanta Hallinan también estuvo de acuerdo que la “liturgia tenia que ser simple y clara para que todos lo pudieran entender  y apreciar tanto como los prelados y los laicos.  Se sabe que dentro de los obispos de los Estados Unidos, la mayoría de los obispos jóvenes  no estaban siempre de acuerdo con las decisiones tomadas por los dos Cardenales de Los Angeles y de Nueva York.

El Obispo auxiliar [Estrasbourgo, Francia] Leon Elchinger declaro que la “Iglesia estaba en las manos de los jóvenes” [1].  No era posible atraerlos utilizando tradiciones sin sentido  con un estrecho conservadurismo, y que no importaba mucho el valor histórico que oraciones mecánicas fueran ya que aburrían a la presente generación.  El Obispo continuo, los “jóvenes quieren comprender la liturgia y tener parte de ella”[2]  Su presentación fue muy bien recibida con un caluroso aplauso de todos los padres Conciliares.

Finalmente, el Obispo de Congo Van Cauwelaert hablo en nombre de todos los 262 obispos africanos, indicó “que como los Santos Pablo y Bernabé no impusieron cargas pesadas a los nuevos Cristianos con los ritos de la circuncisión y rituales antiguos de la Ley Mosaica, tampoco que impusieran ceremonias y tradiciones que eran ajenas a la cultura y manera de vivir del pueblo africano” [3].  Los padres Conciliares una vez mas interrumpieron con un fuerte aplauso como muestra de aprobación.

El Arzobispo de Los Angeles, el Cardenal McIntyre hablo sobre la liturgia “actuosa participatio fidelium non est nisi distractio” [4] queriendo decir que la participacion activa de los fieles durante la misa no era mas que distracción.  Obviamente, muchos padres conciliares no estuvieron muy de acuerdo con esa frase del Cardenal McIntyre, lo que paso es que fue mal aconsejado por su teologo experto.  El Cardenal de Nueva York tambien fue mal aconsejado cuando replico que estaba a favor de que el clero pudiera leer sus brevarios en Ingles [cuando estaba a favor de que se retuviera el Latin] lo cual un Arzobispo Italiano replico “Ah! Questi Americani!” [5].  En pocas palabras, a que americanos, primero quieren retener el Latin y hacer que la gente rece en Latin pero ahora les permiten a sus sacerdotes rezar en Ingles.

AH

[1]  Xavier Rynne, Vatican Council II, NY: Maryknoll, 2003, p. 70

[2] Ibidem.

[3]  Ibidem, p. 71

[4] Ibidem, p. 71

[5] Ibidem, p. 71