Muy a menudo, los que trabajamos o nos desenvolvemos en los circulos de la Iglesia nos encontramos con personas en diferentes caminos de la vida.  Algunos apenas comienzan a despertar su interes en su fe o su busqueda por el Gran Misterio, otros buscan respuestas a sus incognitas, otros buscan la verdad, ¡otros buscan a Dios!  Lo interesante es que he tenido la experiencia de encontrarme con todos estos tipos de diversidad y ha sido una bendición pero tambien un reto.  No siempre hay respuesta ante todos los dilemas, no cuando se te ponen enfrente sin esperarlos, es tal vez lo que la Iglesia nos pide, una Nueva Evangelización, especialmente hacia aquellos que han abandonado la fe Católica, o peor aún han sido indiferentes y no se interesan por las cosas espirituales.  La Nueva Evangelización tendra que ser todo un esfuerzo pero no solo de los que trabajamos en la Iglesia, sino de toda la comunidad parroquial, movimientos, lineas de expresión eclesial, etc…  Pero para esto se necesita pescadores dispuestos a lanzar sus redes y confiar en el Señor, pero no solo se necesitan las ganas, el querer no es poder, eso es una farsa, el saber es poder.  Les doy un ejemplo, si alguno estuviera en una reunión y uno de los asistentes sufre una convulsión, o un infarto, usted por más que quiera ayudar más bien va a estorbar, pero si uno de los asistentes es un médico esa persona si puede ayudar, lo mismo si su auto se descompone y tenga mil amigos, solo va a poder y a necesitar al que sabe.

Querer ayudar gente en su camino puede inclusive deteriorar o empeorar la situación que la persona se encuentre, por eso cuando una persona me pide un consejo siempre pienso “Zapatero a tus Zapatos” en pocas palabras si la pregunta no esta en mi área prefiero mejor delegar la respuesta a una persona que este mejor preparada que yo en esa área antes de dar un mal consejo, o empeorar la situación.  Inclusive he sido severamente criticado por algunos  circulos conservadores dentro de la Iglesia por esto mismo, piensan que por el simple hecho de trabajar en la Iglesia todo conocimiento viene por infusión, ¡vaya desilusión!  La nueva Evangelización tiene que ser realista y conciente de los dones y carismas que cada uno de los miembros que pertenecemos a la sociedad o cualquier institución pueda contribuir.  También se necesitan pescadores creativos y dinámicos que puedan llevar el mensaje cristiano que se pueda PROPONER Y NO IMPONER como algunos movimientos eclesiales han hecho, ese modo de proceder perjudica y no edifica.  Mas adelante hablare más sobre este reto de la Nueva Evangelización

AH