Hola a todos, les comparto lo que habia quedado pendiente y le pedi a mi amiga Selena Soza (Maestria en Psicoterapia Gestalt) que me ayudará hablar sobre un tema importante en el matrimonio, las relaciones sexuales.

Completaré a tu atinado tema del Matrimonio que peligra: Papas sin Sal, amigo Adrián: Hay un factor muy importante no dejar pasar por alto, el motivo de lo cuál se decidió estar juntos, el de casarse y formar un matrimonio. Me referire al inicio del matrimonio: el enamoramiento es mágico todo es ceder y no poder, más aín, si el enamoramiento es físico, me refiero al aspecto sexual, alli es donde los expertos colegas decimos: Después de 2 años el enamoramiento y pasión pasa a un segundo plano y viene la realidad de tu conyuge, es donde hay rupturas o engaños. Comienza lo difícil del matrimonio cuando no es hecha por vocación. Hay temas que por razón de nuestra cultura no nos atrevemos a tratar, uno de ellos es la sexualidad en el matrimonio y si los esposos no estamos preparados en este campo, mal podremos educar a nuestros hijos en el mismo. Hoy muchos matrimonios ven el sexo solo como un deseo, solo placer, no como un encuentro sagrado y sublime de amor creador.  No ven la conversación seria, un abrazo, una caricia, una carta de amor como algo importante. Estas son maneras de demostrar nuestro amor y que nos pueden llevar a la intimidad. Hay muchos confictos conyugales abiertos u ocultos que pueden tener su origen en una mala comprensión de la sexualidad en la vida de la pareja. En la relación sexual ambos tienen que tomar parte activa, no sólo a nivel instinto sino a todos los niveles: intelectual, afectivo, racional, etc., de modo que jámas una de las dos personas se sienta dominado o a merced de la otra.

El acto sexual ocurre entre dos personas y no es la relación de un individuo con un objeto de placer.Aqui se pierde el aspecto sexual ya que es complementario y nos impulsa a abrirnos a la otra persona para sentirnos más humanos. Sin embargo, no hemos aprendido a valorarla en su debida dimesión. Más bien, se aprende a hablar de este tema con reservas y con miedo, como si se tratara de algo prohibido, sucio, y preferimos no tocar el tema. La sexualidad es un don de Dios. Dios nos creó seres sexuales desde el primer momento de nuestra concepción. La sexualidad humana abarca no sólo el ejercicio de los instintos sexuales sino también un conjunto de cualidades que nos hacen únicos como hombre y mujer. Asi que concluyendo cuidado con el enamoramiento y no olvidar porque estamos juntos: Por AMOR, hay que valorar como matrimonio las relaciones sexuales como algo bueno y necesario y como un medio de comunicación, unión y perfeccionamiento que expresa el amor en el matrimonio.