Humildad

Es necesario que el crezca y que yo disminuya” (Jn 3, 30).  En la entrada anterior   http://tinyurl.com/6s6rkml veniamos hablando sobre la fragancia del Cristiano y de como esta misma emana dentro del contexto del discipulado y se concretiza en el servicio al projimo.   Hoy hablaremos sobre otra dimensión que es parte del discipulado, y esta es la humildad.

El Señor en sus bienaventuranzas nos dice “Bienaventurados los pobres de   Espíritu porque de ellos es el Reino de los Cielos” (Mt 5,3) y hemos escuchado como el discipulado y el servicio forza por naturaleza propia el carácter de la persona que se deja transformar por el Señor.  Ser humilde no significa ser pobre en cuestión material, sino ser sencillo en tu personalidadAprender a tratar a tu prójimo como a tu hermano.  Esto no es fácil, y si no lo creen comienza con tu familia.  Ser humilde significa doblegar el ego y el orgullo que todos llevamos dentro.  En el camino del discipulado es muy fácil ser tentados por el demonio (cf. Mt 4, 8ss) y queremos llegar a ser líderes o encargados pero con las aspiraciones equivocadas, para poder llegar a ser líder uno necesita conocer sus limites, sus fallas y reconocer sus errores, porque cuando te llegue el momento de liderar, ojala y la caída no sea más fuerte.  En el camino del discipulado me ha tocado conocer gente buena para coordinar y llevar acabo varios ministerios, pero muy deficiente y mala para tratar a las personas como personas, les falta sensibilidad y buen trato.  La humildad es una virtud que requiere hábito y práctica, el peligro puede ser la tentación de dominar o querer tener el control o el mando sin reconocer los talentos de los demás y tomar decisiones sin consultar.  Ser humilde significa aprender a entregarse por los demás en la medida que la persona este preparada.  Ser humilde también significa reconocer que no eres indispensable, que la misión y el trabajo puede y debe de continuar sin ti, no eres el Mesías.  Ser humilde significa aprender a trabajar en equipo sin querer mandar o manipular sino que trata de escuchar las opiniones de todos y trata de construir ideales comunes.  Ser humilde significa reconocer que el Espíritu Santo continua trabajando en ti y que si ha tocado la vida de alguien para algo mejor, es Dios mismo que ha obrado a través de ti, pero el mérito no es tuyo es de Dios.  “Es necesario que El crezca y yo disminuya”. 

Muy a menudo, personas llaman a mi lugar de trabajo con quejas hacia sus líderes o coordinadores y pidiendo cambios.  Cuando recibo este tipo de quejas, se me viene a la mente este pasaje de Filemón.  En la carta a Filemón, Pablo nos demuestra como ser humildes y no dejarnos arrastrar por el prestigio, la fama o el control.  “Por todo eso, aunque tengo plena libertad en Cristo para ordenarte lo que   debes de hacer, prefiero pedírtelo en nombre del amor.” (Flm 1,8).  El catequista debe de tener esta característica muy en cuenta dentro de sus relaciones personales, pero no nada más el catequista, cualquier persona que trabaja en cualquier ministerio, comenzando con los líderes hasta la persona que no tiene que ver con ningún ministerio. ¿Por que? pues debido a que esto es simplemente una cualidad humana y no tanto ministerial.  El discipulo debe de saber tratar a las personas con dignidad y respeto.

La Sagrada Escritura también nos deja una historia de la cual podemos aprender, la historia de Zaqueo.  Zaqueo siendo cobrador de impuestos no era muy bien visto por los judíos, pero lo interesante es notar que Jesus espera el momento preciso para pedirle que vendría a comer en su casa.  Esto nos dice que como trabajador del gobierno pudiese ser duro, controlador, prepotente, etc… y bueno para administrar el dinero de Roma, pero tal vez en sus conversaciones con los judíos escucho de un tal Jesús de Nazaret que poco a poco fue atrayendo su persona, su ser fue cambiando, porque quería saber y escuchar de Él.  Y tambien dentro del ministerio, hay personas que son duras,  controladores o controladoras, prepotentes, etc… pero tambien tienen la oportunidad a la conversión.  El pasaje nos narra como una vez trepado en un árbol por su corta estatura Jesus le pide que baje porque vendrá a su casa a estar con él, y su carácter se transforma que inclusive le dice

Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y a quien le haya exigido algo injustamente le devolveré cuatro veces más” (Lc 19,1)s

¿Qué has aprendido?

AH