Muerte de Jesús:

  • Jesús murió un viernes alrededor de las 3:00 de la tarde, según historiadores y estudiosos un 7 de abril del año 30 D.C.
  • Jesús no buscó la muerte, pero esta le vino impuesta desde fuera y el la acepto, no resignadamente, sino como expresión de la libertad y la fidelidad a la causa de Dios y de los hombres.[1]
  • Hasta fechas muy recientes, muchos teólogos y escritores atribuían regularmente al Jesús terreno un conocimiento mas o menos ilimitado.  Se suponía que desde el primer momento de su concepción había gozado de la visión beatifica y del llamado conocimiento infuso, esto quiere decir que no solo significaba una conciencia clara de su propia identidad como el Verbo de Dios encarnado, sino también una información precisa sobre todo lo que había de suceder, incluida su muerte violenta y sus consecuencias salvadoras.
  • Rodolfo Bultmann sostuvo rotundamente que no podemos saber como entendió Jesús su final su muerte.  Desprecio las predicciones de la pasión (Mc 8,31ss) como simple profecías que se escribieron después de haberse sabido lo que iba a pasar, esto da entender que históricamente hablando-Jesús tenia un destino sin sentido lo cual es erróneo.
  • Lo cierto es que debemos tener muy en cuenta que Jesús fue tomando conciencia de que iba a tener una muerte violenta.  Vio su misión, al menos parcialmente, en línea de continuidad con los profetas hasta Juan.  Mas aun la muerte violenta de Juan el Bautista tan próximo a Jesús, ejemplificaba de una manera amenazadora cuan peligroso era un ministerio religioso, profético o de otra clase.
  • Teólogo Hans Kung, califica la ejecución de Juan el Bautista como un “aviso sumamente serio para Jesús” (Ser Cristiano).
  • Kung expande su teoría y aclara que ¿Cómo iba a ser Jesús tan ingenuo que no vislumbrara lo que se le venia encima? Para advertir el peligro de un final violento no se necesitaba ninguna ciencia sobrenatural, bastaba con mirar la realidad desapasionadamente.  “Las recriminaciones motivadas por sus transgresiones del sábado, su desprecio de la Ley y sus blasfemias contra Dios debían ser tomadas en serio” (Ser Cristiano 405).

La Tortura que recibió:

  • La muerte de Jesús fue un asesinato, decretado por el poder imperial.  Miles de israelitas fueron crucificados y torturados antes que el y miles lo serian después.
  • Las leyes judías permitían flagelar a los acusados.  Todos los doctores y magistrados tenían autorización para decretar esta pena.  La violencia, la calumnia, la transgresión de la Ley, eran motivo suficiente para sufrirla.
  • Los golpes no podían pasar de 40 y la tradición indicaba que debía azotarse 13 veces sobre el pecho desnudo y otras 13 veces sobre cada lado de la espalda.  Los romanos popularizaron aun más esta tortura.  La empleaban por varios motivos: para castigar a los esclavos rebeldes, por faltas graves cometidas por los soldados en su servicio militar, como tormento para arrancar confesiones a sus prisioneros y como preludio del tormento en la cruz.
  • Los romanos empleaban tres tipos de flagelos.  Uno era de tres cuerdas en las que se ensartaban pedacitos de hueso.  Los otros dos tenía las cuerdas anudadas de tramo en tramo y de ellas colgaban en los extremos, bolitas de plomo.
  • Aunque solamente eran 39 golpes, aquella era una tortura realmente inhumana, que causaba con mucha frecuencia la muerte.

La Cruz:

  • La modalidad de muerte en cruz era seguramente de origen persa y que los romanos la adoptaron como un método de tortura especialmente hacia los esclavos y rebeldes políticos.
  • Los ciudadanos romanos no podían ser crucificados, sino solo decapitados, es por eso que San Pablo muere decapitado por su nacionalidad romana.
  • Por lo tanto, Jesús fue ejecutado como rebelde político, eran desnudados completamente y colocados con un travesaño ante el palo vertical
  • En el lugar de la ejecución se encontraba ya clavado en el suelo el madero vertical o “stipes”.  Jesús seria clavado en el travesaño por las muñecas y no por el centro de la mano, como se presenta en muchas imágenes de Cristo.
  • La cruz, en la tradición hebrea, según una antigua prescripción que se encuentra en el libro del Deuteronomio (Dt.21, 22-23), era una muerte con la que se amenazaba al que era excluido de la Alianza, el “maldecido por Dios”; y en segundo lugar, porque era ejecutado en una zona que era impura para los hebreos, ya que se encontraba fuera de las murallas de Jerusalén, que es la ciudad Santa, y porque el lugar donde eran ajusticiados los condenados a muerte había dejado de ser sagrado.  Jesús muere fuera del recinto sagrado de Israel.  Para esto se le puede dar una explicación teológica, Jesús en su vida terrena se ve en comunión con los excomulgados (prostitutas, pecadores, borrachos, leprosos) y al morir sigue fiel con lo que el Padre lo envió a seguir en comunión con los excomulgados y muere con ladrones y fuera del lugar santo como un excomulgado más.
  • Esta referencia de Dt 21,22 crea un problema para los Apóstoles ya que ellos habían escuchado y sabían sobre cierta maldición, pero es Pablo que le da su forma definitiva en Gálatas 3,13-14.
  • La muerte en cruz quería decir que Dios no estaba con él.  Su vida y sus palabras quedaban desautorizadas.  Fue mas tarde cuando la experiencia de la resurrección le descubrió el sentido de la vida e incluso de la muerte de Jesús.
  • También podríamos decir que, Jesús no pudo manipular o controlar los designios de Dios como él quisiera, esto demuestra la naturaleza humana de Jesús como cualquier otro ser humano, que a veces quisiéramos que las cosas fueran de otra manera, pero esto también demuestra que Jesús confió plenamente en Dios Padre a pesar de su muerte violenta.
  • De hecho Bárbara Thiering argumenta que “Jesús no murió en Jerusalén sino en Qumrán, que no murió en la cruz, pero fue drogado.  Luego lo pusieron en una cueva, de acuerdo con los otros dos que habían sido crucificados con él…Judas Iscariote y Simón el Mago del libro de los Hechos de los Apóstoles.  Que sus piernas habían sido quebradas, pero no habían muerto aún.  Simón el Mago, quién tenía conocimiento en el campo de la medicina, pudo administra a Jesús un antídoto al veneno que había tomado en la cruz.  El antídoto, convenientemente, consistía de especias que las mujeres habían puesto en la tumba, así se explica que aparentemente murió y luego resucitó (Wright, Who Was Jesus, 22).
AH


[1] Ver Mathias Neuman, Cristologia (Chicago: Loyola Press, 2006) 29