Ahora, despues de haber entendido lo que se propone como un midrás, es preciso notar lo que la misma Iglesia Católica en sus documentos del Concilio Vaticano II, Dei Verbum, expone.

  • Los evangelios son testimonios de fe, resultado de una comunidad creyente y no Biografías.
  • Los evangelios contienen material histórico; pero para recuperar ese material, tienen que ser leídos en una forma critica.[1]
  • El contexto de la Cristología tiene que quedar de acuerdo lo que ha sido la fe de la Iglesia, expresada en las santas escrituras, su credo, su liturgia, por que sin ellos la historia sobre es Jesús es incompleta.
  • La Fe Cristologica de la Iglesia esta basada en el Jesús Histórico, por lo tanto un método critico-histórico es esencial para el trabajo de la Cristología.
  • El Jesús histórico debe de ser entendido de la perspectiva de su tradición religiosa Judía lo cual nos ampliara nuestro conocimiento como Jesús pensaba y vivía su tiempo dentro de este contexto.

Ahora, la pregunta que todos estabamos esperando, ¿entonces como puedo, o como le hacen los exegetas para recuperar la figura del Jesús Histórico?

  • Para poder recuperar al Jesús histórico varios métodos críticos son requeridos uno de ellos es el de “dificultad o contradicción”, es decir material sobre Jesús o de los apóstoles que comprueben hechos desconcertantes o vergüenza para la Iglesia primitiva.  Ya que de hecho hubiesen sido eliminados por la Iglesia primitiva, sin embargo, comprueban la historicidad de los hechos.  Por ejemplo, el bautismo del Señor.   Sabemos que en tiempos de Jesús, Juan el Bautista bautizaba despues de que los penitentes confesaban sus pecados (Mt 3, 6).  Por lo cual, para la Iglesia primitiva demostro que esto tal vez fuera material escandoloso, ¿por que? Como explicar a la Iglesia que estaba creciendo que Jesus de Nazaret se hizo bautizar por Juan el Bautista, y como respetar la divinidad de Jesus de Nazaret sin comprometer y aclarar que no tuvo pecados pero se hizo bautizar.  Obviamente los cuatro evangelios narran este hecho, pero cada uno de distinta manera.  O que tal  el dicho en ‘boca de Jesús’ “¿Porque me llamas bueno?” (Mc 10,18) o el hecho de que Jesús que no sabe la hora precisa del día del juicio final (Mt. 24,36), si la Iglesia afirma que es DIos, ¿por que es que dice que no sabe la hora final?, lo cual da material escandaloso para la Iglesia primitiva.[1]
  • Segundo criterio es el de “discontinuidad”, es decir, palabras o acciones de Jesús que no reflejen la práctica ni del Judaísmo o la Iglesia Primitiva, o que sean contrarias a la práctica de aquellos tiempos.  Por ejemplo, el ayuno de los discípulos (Mc 2,18), o prohibiciones sobre el divorcio (Mc 10,12), o la palabra “Abba”.
  • Tercer criterio, es el de “testimonio múltiple,” es decir palabras o acciones de Jesús que se encuentren en mas de otras fuentes o tradiciones fuera de las primordiales como Pablo, Marcos, o Juan, al contrario, fuentes como Q, especial de Lucas, especial de Mateo, y lo raro es que todos tienen algo en común, el reino de Dios por boca de Jesús.
  • Cuarto criterio, es el de “coherencia” o “consistencia”.   Este criterio puede ser aplicado una vez que ya tengamos todo el material histórico y establecido de acuerdo a los primeros tres criterios.  Según Meier (192), el método de consistencia no debe de usarse negativamente para descartar que no es autentico de Jesús, ya que paso la prueba de ser autentico.  Él argumenta que Jesús posiblemente uso tanto sabiduría y escatología en sus enseñanzas que son difíciles de separar.
  • El quinto criterio “rechazo y ejecución”, es el de las mismas palabras y hechos de Jesús que amenazan o critican la autoridad de su tiempo, una razón mas para entender el porque lo pusieron a muerte y de Cruz.

Conclusión: Con estos cinco criterios muy comúnmente aplicados por estudiosos y teólogos son suficientes.  Hay otros criterios que pueden ser usados pero no son usados muy frecuentes.

Cronología sobre la Vida de Jesús:

  • Muy poco se puede decir con certitud o con alta probabilidad sobre el nacimiento, infancia, y los primeros años de vida de cualquier figura histórica en el viejo mundo Mediterráneo.[2]
  • Su nombre “Yeshú” en hebreo, una forma acortada de Jehosua o Josué que quiere decir “Dios salva”.[3]
  • Testigos que conciernen al nacimiento de Jesús son muy probables que ya habían muerto y no disponibles a la Iglesia primitiva cuando los evangelios se compusieron (67-85), la única que tal vez puede haber sido fuente es María la Madre del Señor, pero como se sabe María no pudo ser la fuente ya que Mateo y Lucas diferencian en sus relatos, ¿a que se debe esto? la respuesta es, cada evangelista tiene una diferente audiencia y un diferente propósito.[4]
  • Sin embargo, los dos evangelios están de acuerdo que Jesús de Nazaret (Mt 2,1; Lc 1,5) había nacido durante el reinado de Herodes el Grande (37-4 A.C.), lo cual deduce que Jesús no nació en el año 0 0 el año 1 D.C., sino al contrario, antes del año 4 A.C. y su ministerio a la edad de los 28 y principios 30s, y si decimos que vivió hasta los 33 años entonces falleció alrededor de los años 28-30 D.C.[5]
  • Exegetas la mayoria concuerdan que Jesús tal vez haya nacido entre el año (6 A.C.-4 A.C.) ya que el rey Herodes el Grande murió en el año 4 A.C. y así se cumple lo que dice la escritura “dos años para abajo” (Mt 2,16).  Con esto quiere decir que Herodes trato de no dejar ninguna duda y presupone que el niño Jesús tal vez tenia alrededor de los dos añitos.[6]
  • Otro punto que hay que tomar en cuenta es si ¿Jesús de Nazaret en verdad nació en Belén o Nazaret?  Según los dos evangelios de Mateo y Lucas narran la historia del nacimiento de Jesús de diferente manera.  Por ejemplo, Mateo (2,1) la localidad es Belén de Judea, y luego la huida a Egipto (2,13) y luego después a Nazaret ya que temía regresar a Judea ya que Arquelao hijo de Herodes reinaba, más sin embargo, en Galilea el otro hijo de Herodes llamado Herodes Antipas reinaba la región de Galilea (2,23).
  • Lucas, al contrario la anunciación es hecha directa a María y los dos se encuentran en Nazaret de Galilea, la solución es poner a Jesús en Belén pero ¿Cómo? Se cree que Lucas usó el censo de Cesar Augusto ordenando que sé empadronase todo el mundo y tuvo lugar cuando Cirino de Siria era gobernador (Lc 2,1-2). Pero desdichadamente, de acuerdo con manuscritos y archivos antiguos, Cirino no fue gobernador de Siria hasta el año 6 D.C. y condujo un censo en la región de Judea y no Galilea alrededor del año 6-7 D.C. y no en el año 5 A.C. lo cual se cree nació Jesús, posteriormente José y María regresan a Nazaret.[7]
  • ¿Que hacer con este material?  Bueno, como les explicaba en las entradas anteriores, los evangelistas estan tratando de dar una explicación teológica al nacimiento de Cristo aquel esperado por todo el pueblo de la descendencia de David, lo que se le conoce como teologúmeno (un concepto complicado; puede ser un acontecimiento histórico al que se haya añadido una fuerte carga de simbolismo e interpretación teológica).[8]  No es que los Evangelios nos hayan contado mentiras, al contrario quieren dar a  enseñar que Jesús viene del Cielo y no de una región especifica y que no se tienen que tomar como un hecho histórico  pero como una afirmación teológica.
  • Bueno y ¿que hacer con el 25 de Diciembre? No hay certitud de que Jesús naciera un 25 de Diciembre, lo que si sabemos es que en el siglo IV de nuestra era, se empieza a celebrar la Navidad como fecha tradicional.  Según parece, en esa fecha los romanos celebraban la fiesta del Natalis Solis Invicti (Sol Naciente Invencible) y los cristianos lo hicieron coincidir con la celebración del nacimiento del Señor.
AH


[1] John P. Meier, Un Judío Marginal (Estella: Editorial Verbo Divino, 1997) 184-199; Thomas Rausch, Who is Jesus: An

   Introduction to Christology (Minnesota: Liturgical Press, 2003) 36-40; Edward Schillebeeckx, Jesús, la historia de un

   viviente  (Ed. Cristiandad: Madrid, 1981) 88-100.

[2] Meier, Un Judio Marginal, 222; Rausch, Who is Jesus, 63.

[3] Rausch, Who is Jesus, 63.

[4] Meier, Un Judio Marginal, 223-224.

[5] Ibíd, 408-409.

[6] Ibíd, 382-383.

[7] Ibíd, 222-226.

[8] Ibíd, 250.


[1] Ver Neuman, Cristologia, 4, 5 y 20.