Cuando también estudiamos la Cristología tenemos como cualquier otra materia, estudiar los métodos que normalmente se conocen dentro de este ámbito.

Hay dos métodos comunes cuando un escritor, biblista o teólogo escribe sobre la persona de Jesus de Nazaret y tiene que ver con el acercamiento o aproximación que utilice en sus estudios y propuestas.  (Digo métodos comunes porque un exegeta protestante de renombre Oscar Cullman trato de sembrar un tercer método pero que en si no tomo mucha fuerza).  Estos métodos se conocen como:

  1. Cristología ascendente, es decir una cristología desde abajo, desde la humanidad, contexto y vida de la persona de Jesus hasta las definiciones promulgadas por la Iglesia.  De hecho el teólogo Matthias Neuman, O.S.B.  dice que “este acercamiento comienza con la vida y el ministerio de Jesus, continua con la resurrección y en seguida se ocupa de la identidad de Jesucristo y del efecto salvifico de su obra.” (Cristologia, p.47).
  2. Cristología descendente, es decir una cristología desde arriba, desde la segunda persona de la Trinidad y opera desciendo hasta la humanidad, contexto y vida de Jesus y así sucesivamente.

La pregunta seria, ¿Cuál de los dos métodos es el mejor?  La respuesta es simple ambas, los dos métodos son ópticas o diferentes ángulos que tratan de descubrir a la misma persona, lo mejor que podemos hacer es tomar los dos acercamientos y ponerlos en tensión.  En pocas palabras, una Cristología ascendente tratara de enfatizar la naturaleza humana de Jesucristo mientras que la Cristología descendente tratara de enfatizar la naturaleza divina de Jesucristo.   Por lo tanto, necesitamos de las dos aproximaciones.

Hay toda una serie de libros donde los autores han optado por ofrecer una cristología ascendente (i.e. Un Judío Marginal por el sacerdote John Meier), pero también han surgido últimamente escritos que optan por una cristología descendente.  El mayor ejemplo es el libro del propio Papa Benedicto XVI “Jesus de Nazaret”.

Ahora, la Comisión Teológica Internacional, un organismo que ayuda la Congregación para la Doctrina de la Fe en el Vaticano y asesora al propio Prefecto de tal dicasterio en cuestión de material doctrinal y que tiene menos de 30 miembros (teólogos) en distintas disciplinas, y naciones publico un documento en 1980 titulado Cuestionamientos selectos en Cristología (v.d.t) en el cual se indica lo siguiente:

“No podemos asegurar un conocimiento completo de Jesus sino tomamos en cuenta la Fe viva de las primeras comunidades que sostuvieron esta visión de los hechos…..y la Iglesia continua ser el lugar donde se encuentra el verdadero conocimiento de la persona y obra de Nuestro Señor Jesucristo” (2; 2.5.).

En la próxima entrada hablaremos sobre como validar que si existió un tal Jesus,

AH