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Viernes de la IX semana del Tiempo Ordinario
“Yo fui para ellos como un padre
que estrecha a su creatura
y se inclina hacia ella para darle de comer”
Os 11, 1. 3-4. 8-9

Sagrado-corazón

Hacemos la señal de la cruz, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espiritu Santo. Pidamos al Espiritu Santo que abra nuestras mentes, nuestros oidos internos, nuestro corazon para que disponga a recibir lo que el Senor quiere decirnos hoy. Hoy la Iglesia celebra la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús y en la primera lectura tomada del profeta Oseas se nos relata como Dios Yahvé se muestra como un Dios enamorado de nosotros pero tambien herido de amor, un Dios al cual el pueblo lo rechaza, un Dios que no se siente correspondido por el amor de su pueblo que pasa del dolor al enfado pero luego pasa del enfado a la nueva promesa porque El es amor. Hay un Dios padre que esta enamorado de cada uno de nosotros, ¿puedo comprender eso? ¿Es capaz el mundo reconocer el amor de Dios?, o ¿somos capaces de mirarnos con ternura como el corazón de Jesucristo hace hacia nosotros?

Tambien a mi me has creado para amar. Tomo una pausa y pienso ¿a quien amo hoy? Recordemos las palabras de San Agustin “nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón esta inquieto, hasta que descanse en ti”.

Ayudame Señor Jesús y muestrame tu corazón amoroso y misericordioso y guia mis esfuerzos para que seas tu quien hable si me encuentro con un amigo o con un extraño. Te lo pedimos en tu nombre.

​ AH

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                                            Jueves de la IX semana del Tiempo Ordinario
“amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”  Mc 12, 28-34

Hacemos la señal de la cruz, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espiritu Santo para hacer conciencia.  Pidamos a Dios que abra nuestro entendimiento, nuestra mente, nuestras almas, nuestros oidos para comprender su Palabra. 

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En el evangelio de hoy, uno de los estudiosos, un ‘escriba’ conocidos como doctores o maestros de la Ley, eran los judios especializados en el estudio y explicacion de la ley o Tora.  La mayoria de ellos se opusieron a Jesús, de hecho, Jesús les critica duramente su proceder legalista e hipocrita (cf. Mt 23, 1-36; Lc 11,45-52).  Son aquellos que leen la ley o la letra tal como esta, sin entender el espiritu detras de la letra o de la ley.  Jesus retoma y reclama la base de nuestras vidas–el amor de Dios.  No son las reglas, ni los rituales, ni las practicas las que estan por encima del amor de Dios.  ¿Mi vida ha experimentado el amor de Dios? o ¿mas bien me preocupa mas las doctrinas, las leyes, la letra que el propio amor de Dios? El amor de Dios no es un mandato, es una experiencia de vida.  Cuando la persona recibe el amor de Dios, para de discutir por tonterias, sabe perdonar, no es juicioso ni prejuicioso, al contrario brinda los frutos del amor de Dios que son la compasion, la ternura, la paz, el amor, la misericordia.

El amor requiere comunicación del amante al amado y viceversa, para esto es necesario la escucha.  Es por eso que Jesús pide la escucha del pueblo. “Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor;”  ¿Estan tus oidos atentos a la Palabra de Dios? o mas bien ¿estan tus oidos para escuchar guerra, odio, violencia, persecución?  Una maxima ignaciana que San Ignacio de Loyola solia escribir y es propicio para la reflexión es “En todo amar y servir”.  
                                                                                                               AH

                      Jueves de la VIII semana del Tiempo Ordinario

                    “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios,

                                                     mi salvador”  Lc 1, 39-56

Hoy en el evangelio escuchamos la conversación de dos mujeres, Santa Isabel y nuestra Madre Maria, un encuentro con el prójimo.  Maria sale de su terreno, de su lugar de confort, para visitar a su prima Isabel atravesando montañas de incertidumbres, díficiles de superar.  ¿Cuales son esas montañas que me son díficiles de superar?

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Maria reconoce que es portadora de la vida que lleva en sí y también la que su prima Isabel lleva con ella.  ¿Soy capaz de reconocer la vida que llevo dentro de mi mismo?  ¿Puedo reconocer que también soy portador de la vida del Creador?  Ambas mujeres, tanto Maria como Isabel fueron visitadas en su esterilidad y fueron capaces de abrirse de lo imposible a lo posible siempre teniendo fe en las promesas de Dios.  ¡Nada es imposible para Dios! ¿Cuales son mis carencias? ¿mis esterilidades?  Estoy dispuesto abrir mi vida esteril a una vida fertil en Dios?

Enseñame Mamá Maria hacer fiel a la voluntad de Dios, como tu lo hiciste con tu hijo.

AH

fb_img_1454497325160El fallecido y santo chileno Padre Alberto Hurtado, SJ una vez preguntó “¿a quienes amar?” Y contesto “a todos mis hermanos de humanidad.  Sufrir con sus fracasos, con sus miserias, con la opresión de que son víctimas.  Alegrarme de sus alegrías.” Y después preguntó “¿Qué significa amar? Amar es salvar y expansionar al hombre.”  Algunos dirán que eso hacen precisamente, amar…Pero yo pregunto ¿a todos? ¿Inclusive aquellas personas que me incomodan? El evangelio de San Juan dice lo siguiente:

“Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado.  No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos,  y son ustedes mis amigos si cumplen lo que les mando.” Jn 15, 12-14

Es el mismo amor de Dios que hace que el corazón del hombre se ensanche.  El Señor Jesús es muy claro en lo que nos pide “que se amen unos a otros como yo los he amado” y ¿Cómo nos ha amado el Señor? Con un amor radical que dio su vida por nosotros en la cruz.

Así tenemos que amar al prójimo, hasta la entrega pero no siempre es así.  Mientras él nos ama con todo el corazón, nosotros muy apenas amamos al prójimo con un pedacito de nuestro ser.  Y a muchos se nos ha olvidado, sufrimos de amnesia espiritual, dejamos enfriar el primer amor como se narra en el libro del apocalipsis y esta amnesia está muy pero muy abrazada de una fuerte dosis de indiferencia.  ¡Ya no nos preocupamos por los demás! ¡Ya no hay responsabilidad fraterna! Se nos ha olvidado como llorar por el marginado, por el oprimido! La cultura en que vivimos nos ha hecho insensibles a los gritos de los demás que nos hace vivir en pompas de jabón.  Cargamos pereza espiritual debido a la indiferencia, o lo ocupado que estoy con mi vida, o al conformismo que algunos no les gusta que hablemos de Dios.

 “El que no ama está en un estado de muerte. El que odia a su hermano es un asesino, y, como saben, ningún asesino tiene la vida eterna.” (1 Jn 3, 15)

Pero hay que tener el valor de mirarse en un espejo interior, y pedir perdón por lo que se haya hecho mal. Pedir perdón con el compromiso de cambiar (o intentarlo).  Pedir perdón, porque sólo quien se siente reconciliado es capaz de acoger la limitación propia y ajena.  Son tantas las cosas que tenemos que reflexionar, porque es desprenderse de lo que me impide acercarme a Dios.  ¿Cómo voy a vivir ese mandamiento nuevo cuando alguien me hace una mala jugada?  ¿Cuando alguien me da una puñalada por la espalda pensando que éramos amigos? ¿Cómo voy a vivir ese mandamiento nuevo si vivimos peleados como perros y gatos? pero el Señor Jesús me desafía, me incómoda, no me deja en paz, él es claro conmigo, simple y sencillo, me dice que  “no hay amor más grande que dar la vida por sus amigos”. Dios espera que cada uno de nuestros actos sea hecho por amor.

AH

CaptureSon tantos los testimonios y anécdotas que he escuchado de la gente en mi caminar espiritual que me dicen, “participe en un retiro y ahora ya no soy católico dormido, ahora quiero ayudar” o “pasamos por un momento de crisis en nuestra familia y me hizo acercarme más a Dios”, o “siento hambre espiritual, la vida misma no me satisface y hay un vacio y siento que Dios me llama algo”.  Como les digo, son tantas historias que tienen rostros, gente que ha sido tocada por el mismo Jesus de Nazaret, lo han sentido y para algunos han tenido una sanación interior y han decidido hacer cambios en su vida.  El proceso de evangelización requiere que los discípulos misioneros actúen como los amigos del novio, en pocas palabras, presentarles a Jesus de Nazaret quien es el novio para que conozca  a la novia que es la Iglesia, y nosotros somos la Iglesia.  Déjenme explicar cómo entender este concepto de “amigos del novio”

En el evangelio de Juan 1,23 se dice “Yo soy una voz que clama en el desierto” aludiendo a Juan el Bautista que solamente es una voz, no es la Palabra, la Palabra es Jesus de Nazaret.  Los discípulos misioneros necesitan ser voces en los desiertos espirituales del hombre.  Pero recordemos que no es la voz que convierte corazones y cambia el mundo, sino la Palabra que es viva y fuerte y es la propia vida en Jesus de Nazaret.  La voz llega al oído pero la Palabra penetra y sacude con fuerza los corazones de los hombres.

Es por eso que cuando se trabaja y se misiona en las cosas de la Iglesia, uno tiene que aprender a ser voz, no la Palabra.  Otra cualidad de Juan el Bautista es que el mismo reconoce “Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de El.  El que tiene a la novia es el novio, pero el amigo del novio, el que asiste y le oye, se alegra mucho con la voz del novio.  Esta es pues, mi alegría, que ha alcanzado su plenitud.  Es preciso que el crezca y que yo disminuya….” (Jn 3, 25-30). 

En el proceso de la evangelización se necesita ser creyente y atrayente pero reconociendo que no somos la meta ni la salvación, es hacerse a un lado y dejar que el Espíritu Santo entre en contacto con la novia para que conozca al novio.  Qué triste y lamentable es ver personas en esto que tratan de domar el Espíritu Santo, que se sienten poseedores del Espíritu, que creen que si no están ellos las cosas no funcionan.  No nos engañemos, nosotros no somos el Mesías, el ya vino y nos ha salvado, nuestro trabajo es comunicar y dar a conocer a Jesus de Nazaret a nuestros hermanos.  Que Jesus de Nazaret ha muerto por nuestros pecados, nos ha salvado y sobre todo que nos ama.  La gente necesita escuchar esto una y otra vez.  Lamentablemente, hay personas mendigando amor, están vacíos, tienen hambre y “Para mí no es motivo de orgullo anunciar el evangelio, porque lo considero una obligación ineludible. ¡Y ay de mí si no lo anuncio!” (1 Cor 9,16) Evangelizar significa poner el corazón del hombre en el corazón de Dios, dejar que Dios moldee el corazón a su Imagen y Semejanza.   Pero en ese moldear requiere crecimiento,  demanda formación, solicita catequesis, y una sobredosis de misericordia y compasión.

De hecho, tenemos insuficiencia doctrinal. Es necesario conocer la Verdad. Pero aparte de conocerla hay que amarla, servirla, darla a conocer a los demás. En el libro del Eclesiástico 4, 33 “lucha por la Verdad hasta la muerte y el Señor Dios combatirá por ti”.
Durante el Concilio Vaticano II y mas propio en la Exhortación apostólica del Papa Beato Pablo VI la Evangeli Nuntiandi (cf. AG2; EN 14), indica que “la Iglesia existe para evangelizar” y que la identidad misma del pueblo de Dios es esencialmente acción y que su ser vale en la medida que hace que los hombres se encuentren con Jesús y se salven.

Por lo tanto, si has tenido un encuentro personal con Jesus de Nazaret al quien nos gloriamos en profesar y creemos, alabado sea el Señor.  Tu vida ha tenido un cambio, sino lo has tenido, en silencio pide al Espiritu Santo que venga a tu ayuda.  Pidele que te presente a Jesus de Nazaret, que te enseñe la vía de la verdad, el camino del amor no del odio y la división, que te ayude a discernir y a reconocer la presencia de Dios en tu vida.  Si puedes participar y acercarte a una parroquia, hazlo, si necesitas confesarte hazlo…no te demores, si te hacen la invitación a que participes en un retiro, intenta y ve.
Cuando la llama del corazón se enciende por el fuego del Espíritu Santo hay que cuidarlo para que no se extinga, pero también hay que echar carbón para mantener esa llama.  Y ¿Cuáles son los carbones espirituales que necesitamos?  Aquí te presento solamente cinco carbones espirituales esenciales:

  • Un carbón que se necesita en este caminar del discipulado es la oración, que tu oración no solo sea rezos, sino que se convierta en un dialogo de amor y amistad con el novio. Esto fomenta la relación, la confianza y sobre todo ayuda a reconocer la presencia de Dios.
  • Un segundo carbón que se necesita en este caminar es la recepción de los sacramentos.Acercarte a los sacramentos de la Eucaristía y la Reconciliación.  No se puede andar por la vida queriendo seguir a Cristo sin comulgar…Si hay algo que te detiene, haz un examen de conciencia, evalúa tu vida, tus acciones y frecuenta el sacramento de la Reconciliación para que puedas estar libre y limpio para recibir la Sagrada Comunión. 
  • Un tercer carbón que se necesita en este caminar es la formación permanente. La vida cristiana es un camino orientado hacia la hacia la plenitud de la madurez en Cristo (cf. Ef 4, 13).  Es decir, tomar cursos, seminarios, clases, retiros, talleres, congresos, conferencias, entrenamientos y para saber cuáles son los apropiados acércate a una Iglesia Católica que nosotros llamamos ‘parroquia’ y pregunta al sacerdote ¡Cuales te recomienda!

En el plan pastoral de Estados Unidos para la formación en la fe del adulto Sentíamos Arder Nuestro Corazón se define la esencia y la importancia de la formación de fe en el adulto:
“…el crecimiento en la fe de adultos debe servir de marco de referencia para la catequesis de otros grupos y edades.  Debe ser ‘el principio organizador, que da coherencia a los distintos procesos de catequesis que ofrece una Iglesia particular.’…Por lo tanto, toda catequesis se orienta hacia una profundización continua de la fe en Cristo.  Y entonces se ve cuan necesario es que la catequesis para adultos sea de la mas alta calidad y vitalidad.” (no. 41)

Uno de los mayores retos que existen en los laicos es la falta de formación.  Y no me refiero a un taller de un dia, que puede ayudar, al contrario el discípulo misionero tiene la necesidad y el deber de formarse de una manera organizada, coherente y sistemática.  En pocas palabras, la formación es permanente, no termina.  No se trata solo de ir a retiros o charlas donde se siente bonito o simplemente se alaba al Señor, se necesitan manos que pongan en práctica lo aprendido.  Recordemos las palabras de los dos hombre de blanco que se le presentaron a los apóstoles justo después de que el Señor Jesucristo ascendió a los cielos “Ellos seguían mirando fijamente al cielo mientras se alejaba. Pero de repente vieron a su lado a dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: Amigos galileos, ¿qué hacen ahí mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado volverá de la misma manera que ustedes lo han visto ir al cielo” (Hch 1,10).   He conocido a tantas personas de buen corazón que entraron con su llama bien encendida al servicio de la Iglesia pero al pasar de los tiempos la acumulación de los golpes de la vida y las frustraciones que se viven en las parroquias estas personas llegaron a enfriarse, se volvieron amargados, ¡se olvidaron del primer amor!  Hacen las cosas por rutina pero las energías o la motivación ya no están ahí como desde el principio.  Ojala y que usted no sea una de estas personas, y si esta, reconsidere lo que le sucedió a Saulo de Tarso en camino a Damasco “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?  Preguntó él: ¿Quién eres tú, Señor? Y él respondió: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.  Ahora levántate y entra en la ciudad. Allí se te dirá lo que tienes que hacer.” (Hch 9,4b-6)

Una vez más, Dios te pedirá que te levantes, siempre en marcha, siempre en camino, el discípulo misionero no puede flojear o estancarse espiritualmente.  San Juan Pablo II escribió  “que, para la catequesis, «la repetición rutinaria, que se opone a todo cambio, por una parte, y la improvisación irreflexiva que afronta con ligereza los problemas, por la otra, son igualmente peligrosas» La repetición rutinaria lleva al estancamiento, al letargo y, en definitiva, a la parálisis.” (Catechesi Tradendae, no. 17)

  • El cuarto carbón que recomiendo para mantener la llama encendida es la lectura diaria de la Biblia, la Lectio Divina es una poderosísima herramienta espiritual que lo lleva a uno a dimensiones que solo el Espíritu Santo puede. El discípulo misionero necesita nutrirse del testimonio escrito que conduce a la Palabra de Dios. 
  • El quinto carbón es practicar y vivir las Obras de Misericordia


OBRAS CORPORALES DE MISERICORDIA

  1. Dar de comer al hambriento
  2. Dar de beber al sediento
  3. Dar posada al necesitado
  4. Vestir al desnudo
  5. Visitar al enfermo
  6. Socorrer a los presos
  7. Enterrar a los muertos

OBRAS ESPIRITUALES DE MISERICORDIA

  1. Enseñar al que no sabe
  2. Dar buen consejo al que lo necesita
  3. Corregir al que está en error
  4. Perdonar las injurias
  5. Consolar al triste
  6. Sufrir con paciencia los defectos de los demás
  7. Rogar a Dios por vivos y difuntos


Y quisiera terminar con las palabras del Arzobispo Jose Octavio Ruiz Arenas quien es el Secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.

“El que permanece con Jesús, como él permanece en nosotros, se nutre continuamente de un amor que le permite mantener la frescura, es decir, la capacidad de estar siempre limpio (Jn 15,1-2).  No basta con introducir a los hombres a la fe mediante el anuncio del kerygma y la catequesis per-sacramental. Es necesario garantizar un proceso mistagógico permanente o, como lo expresaban los Lineamenta, es preciso “dilatar el concepto de catequesis”  de modo que la transmisión de la fe no se asocie a momentos ocasionales de la vida sino a la entera vida cristiana. En otras palabras, no basta plantar. Es necesario también regar. Aprender la doctrina, el arte del diálogo y el ejercicio de la caridad”[i]

AH

[i] https://jornadescastelldaura.wordpress.com/2013/01/22/mons-octavio-ruiz-arenas-la-importancia-de-formacion-permanente-para-los-nuevos-evangelizadores/

 

Carta a mis Hijos

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¡Hijos, qué importante es el crecimiento espiritual en la persona! Sin importar la fe que profesa, para toda religión es muy importante que haya un crecimiento espiritual de la persona, pero un crecimiento que sea sólido, maduro y para nosotros los católicos completamente enraizados en Jesucristo y su Iglesia.

Les cuento hijos que es muy triste y penoso ver grupos de personas que puedan caer en fanatismo religioso, y esto se debe a la falta de un crecimiento espiritual sólido, la falta de formación intelectual y la falta de un guía competente que sepa discernir lo que proviene del Espíritu de Dios y lo que proviene del maligno.

Para poder mejor comprender el camino espiritual que todos estamos llamados a llevar, hay unas cuestiones que habremos de responder.  Por lo cual, como Padre quiero lo mejor para ustedes mis hijos.

Primero, Quiero recalcar que puede haber más preguntas por hacer, pero estas servirán como inicio.

¿Te sientes feliz con tu vida? ¿Te sientes satisfecho con tu vida? ¿Te has preguntado hacia donde Dios te quiere llevar? ¿Vas a misa (yo sé que sí)? ¿Cómo es tu vida de oración? ¿Sientes o percibes el amor de Dios en tu vida?

Segundo,  hay que elaborar un plan semanal… es dar pequeños pasos… Tal vez en el plan semanal indique rezar un Padre Nuestro antes de cada comida…Así como nuestro cuerpo necesita alimento, también necesita alimento espiritual.  Y el alimento espiritual puede comenzar con ser agradecido por algo de ese día, hacer un padre nuestro o simplemente hablar con Dios.  Mientras pasan las semanas, habría que añadir más cosas en el plan semanal, pero la clave está en nunca remplazar la oración.  Recuerda, oración antes de cada comida.

Tercero, cuando se comienza a crecer espiritualmente, el propio espíritu busca estar con su creador, y hay varias maneras de como esto se puede lograr.  Una es la propia  oración como les mencione, visitando una Iglesia Católica y dedicar unos minutos en silencio, poco a poco ir a Misa y al final de cada Misa dedicar unos minutos de oración en silencio.  En cada oración, pueden ser rezos pero lo más importante es dejar que tu alma espiritual hable como un amigo le habla a otro amigo.  Siempre ser agradecido aunque las cosas no marchen como uno quisiera.  Recuerda que toma tiempo para limpiar y purgar las cosas que nos apartan del Señor.  Recuerdo todavía cuando eran pequeños  y siempre querían comenzar la oración y a un lado tenían varios juguetes que siempre pedían por ellos.   Estoy seguro que el Señor busca conversaciones sinceras, sin tapujos e hipocresías, sino la oración del niño confiada siempre hacia el Padre.

Cuarto, la vida espiritual lleva pies.   En pocas palabras, no todo es hacer oración, sino vivirla, llevarla a cabo.  ¿Y cómo es esto? ayudando a los demás, visitando a un amigo que tal vez no hayas visto por mucho tiempo.  Ser altruista, ayudar a los pobres, compartir una alegría o un buen consejo aquel quien lo necesita.   ¿Recuerdan cuando íbamos a visitar la casa Juan Diego? Dar vestimenta al que no lo tiene, asistir a los enfermos.  De hecho todavía recuerdo los pasillos y aromas de aquel hospital cuando visitaba a los enfermos de cáncer.  ¿Saben? muchos enfermos no tienen quien los visite y una vida espiritual te lleva a atender la mano a tu prójimo.

Quinto, se darán cuenta que has crecido y mucho, pero aún falta más…  Este es el tiempo para formarse íntegramente como persona, nadie lo sabe todo solo el Señor.  Pero tenemos la obligación de crecer intelectualmente, por lo tanto, hay que empezar a leer la Biblia, su palabra.  Si no sabes cómo leerla, les recomiendo que hablen con el cura de una Iglesia para que les pueda ayudar como utilizarla.  Toma cursos de formación en la fe, lee las vidas de los santos (siempre inspiran), y te darás cuenta que muchos de ellos tuvieron retos muy desafiantes en sus vidas.   Hijos, ustedes saben cuales fueron los santos que me han y continúan inspirando, San Ignacio de Loyola, Beata Madre Teresa de Calcuta, San Guiseppe Moscati, San Pablo, pero sobre todo San José, hombre varón y de silencio que fue figura Padre para Jesús.

Sexto, vigila que tu crecimiento intelectual vaya a la par con tu vida espiritual en la oración.  Es muy fácil querer impresionar a los demás de las cosas que hemos aprendido, pero esto solo hace que el orgullo se infle.  Retoma la oración, ya que aquí se aprende a ser humilde, pídele al Señor que siempre te mantenga a su lado y humilde.

Séptimo, nunca se olviden de sus raíces, de donde eres y de donde son tus padres pero tú mirada siempre debe estar fija en el cielo.  ¿Quieres la santidad? Trabaja para ello, recuerda que Cristo nos dijo “El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, tome su cruz y me siga” (Mc 8,34).  Nunca se olviden de la cruz, es el amor en toda su expresión, y así como ese amor en la cruz es dolorosa te lleva a entender lo que es un sacrificio.   La vida espiritual requiere sacrificios.

Octavo, habrá momentos de aridez en tu vida, no se desanimen al contrario, estos momentos se necesitan y es aquí cuando deben reforzar tu oración y tu comunión con el Señor.  La palabra dice que “Toda rama que no da fruto en mí la corta. Y todo sarmiento que da fruto lo limpia para que dé más fruto.” Jn 15,2    Hay que practicar la paciencia.

Noveno, es muy importante también que cuando vayas creciendo tanto físicamente como espiritualmente hacer un examen de conciencia al día.  Recuerda que todos somos pecadores, pero eso no nos debe de detener, pide siempre la gracia y la sabiduría a Dios para que te ayude a discernir a tomar la mejor decisión que sea agradable a Dios.

Décimo, nunca se  olviden de Dios, Él es tu Creador y tu dueño.  Sin El no existiríamos y no sabríamos amar como Él nos lo pide.  “Amarás a Dios sobre todas las cosas” es el primer mandamiento y les pido que se lo graben en sus corazones, en todo tu ser y siempre úsalo como estandarte para poder evaluar tus decisiones.  ¿Aquello que te parece bueno te conduce a este primer mandamiento?

Los quiero hijos,

AH

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El evangelio de hoy tomado de San Juan nos relata la cena que tuvo Jesús antes de la pascua.  De hecho es la tercera vez que Jesús es conmovido ante los hechos que señalan el inicio de la pasión (11,33; 12,27) e interesante que también Simón Pedro niegue a Jesús tres veces antes de que cante el gallo.  Alrededor de Jesús, de hecho a su derecha, se encuentra el discípulo amado.  Es el discípulo amado quien no tiene nombre, que está cerca del pecho de Jesús y le pregunta “Señor, ¿Quién es? [Quien lo traicionará], a lo cual, Jesús responde “aquel a quien yo de el trozo de pan que voy a mojar en el plato”.

Uno pudiera fácilmente como discípulo enfocarse en este pasaje y prestar atención a lo que hace Judas Iscariote, quien toma el pan donde “Satanás entro en él”.  Pero Jesús quien es amor, verdad y Misericordia responde con un gesto de amor para con Judas.  Es Satanás quien odia a Jesús, pero el amor y la victoria del amor ya están aseguradas y son más fuertes que el odio y la muerte.  ¿Cuántas veces no nos han traicionado personas muy cercanas? ¿Cuántas veces nos hemos sentido decepcionados?  El hombre tiende a inclinarse y a reclinarse por las cosas malas que nos pasa, pero hoy el evangelio nos indica que nos reclinemos por el pecho de Jesús, que no dejemos que Satanás entre en nuestras vidas para traicionarlo.  Que dejemos atrás la traición por la reclinación en el pecho de Jesús…..el escuchar el corazón de Jesús.

Un discípulo podrá negar a Jesús en sus limitaciones, miedos y fracasos pero si se arrepiente y se convierte como simón Pedro lo hizo, brotaran nuevos caminos hacia Jesús.  El amor en Jesús lo puede todo.  Nuestra vocación como discípulos es estar cerca con Cristo, escuchar y oír su corazón, sus sentimientos y pensamientos más íntimos que brotan de un corazón de amor, apasionado y vivo.  Es el latido del amor trinitario, la fuente de todo.  Es una íntima comunión con el Señor.  Es un contacto cálido de corazón a corazón.  Entre uno esté más cerca al corazón de Jesús, uno está muy cerca de Dios, ya que Jesús conoce al Padre quien lo envió a este mundo.

Dedica unos minutos y agradece a Dios por todos los momentos, experiencias, personas que te ha puesto en tu camino.  También, en silencio permanece allí reclinado en su pecho, escucha y oye su corazón.  Deja que Dios te hable.

AH

fe-300x200Por más de 50 años, inclusive un poco antes del Concilio Vaticano II, en los Estados Unidos se comenzó a utilizar el modelo de escuela para impartir clases de educación religiosa a todos aquellos pequeños que necesitaban no solo prepararse para los sacramentos, sino inclusive el asistir a la famosa “sunday school”.
En pocas palabras, era una expectativa que la familia fuese a la Iglesia los domingos y a la vez los hijos recibieran “educación religiosa” o “Instrucción religiosa” por las monjas o hermanas de vida religiosa de alguna congregación y poder comprender los sagrados misterios.

Hoy en día, después de 50 años la historia es distinta y diferente.  Solamente en este país de los Estados Unidos, el incremento y flujo de la población inmigrante se ha duplicado en tan solo 10 años.  Es interesante ver las estadisticas y sus proyecciones para las Iglesias en el Sur, Suroeste y Sureste de los Estados Unidos, donde una de las “minorias” pasara a ser la “mayoría”–el pueblo hispano.  No solo eso, el numero de monjas o personas consagradas a la vida religiosa va en declive pero el numero de laicos comprometidos con la Iglesia va en aumento.  Creo que el Espiritu Santo nos quiere decir algo y hay que poner mucha atención, es leer los “signos de los tiempos”.  Aún así, hoy en día, debido al incremento de los medios masivos de comunicación, las nuevas herramientas de la tecnología y el cambio cultural y social nos pide una nueva manera de soñar, una nueva manera de emprender y una nueva manera de proclamar el Evangelio.

Ya no se puede vivir con el término “educación religiosa” donde se da una connotación de un aula o salón de clase, donde el/la instructor(a) dirige y parte de un texto para impartir la educación religiosa.  Y espera que sus pupilos o estudiantes vengan a la Iglesia para recibir la sagrada instrucción.  Por eso, es que es preciso el utilizar los términos “catequesis” “formación de fe” “catecismo”, ya que estos términos dan una connotación que va mas allá de un salón de clases, donde se necesita en vez de maestros…….testigos de la fe, modelos de santidad, personas que viven las exigencias del evangelio.  En vez de textos, sitios de internet, video clips, audio, una catequesis experiencial, que parta de las propias experiencias de la familia.  En vez de esperar que vengan hacia nosotros, es el salir y encontrarlos en la calle y dialogar con ellos, compartir la fe ahi mismo (Cultura de Encuentro).  No solo eso, una catequesis o formación de fe que sea integral, es decir, para todos, no solo para los pequeños sino también para los grandes, y no solo para los padres de familia, sino para toda la parroquia, incluyendo solteros, abuelos, divorciados, viudos, separados, etc…..

Con todo esto, la catequesis no se puede limitar solamente a clases de religión, sino más bien ampliar la gama de temas, es hacer la catequesis experiencial, el vivirlo y sentirlo y hacerlo propio y se pueden cubrir estas areas partiendo desde las seis tareas fundamentales de la catequesis.

1.  Conocimiento de la fe
2.  Vida Liturgica
3.  Formacion Moral
4.  Vida de Oracion
5.  Vida comunitaria
6.  Espiritu Misionero

En estas areas caben temas que inclusive pudieran no ser religiosos a simple vista pero afectan a la persona, pueden ser temas como “El porque es importante votar” “Inmigracion” “hostigamiento” “abuso infantil” “abuso domestico”, “sufrimiento, aislamiento y depresion”, etc… es el ampliar los temas que afectan a la persona y luego darle el mátiz perfecto con una dósis de catequesis enraizada en la Sagrada Escritura y los documentos de la Iglesia.

Prefiero una catequesis o formación de fe que una educación religiosa ya que me limita por los criterios que les habia explicado.

AH

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Les comparto el siguiente audio que fue transmitido el 19 de Junio del 2015 por Radio Maria, en este primer episodio se habló sobre algunos pasajes selectos de la enciclica del Papa Francisco “Laudato Si” y se compartio experiencias sobre como el comportamiento del ser humano ha afectado al medio ambiente y la conexión moral con el tema de la ecología.  Como mencione, es solo la primera parte, se continua trabajando en los otros episodios.

 

 

Para escuchar el audio, pulse en la siguiente dirección.

http://www.houstoncatecheticalconnection.org/?p=1367

hands_planet_earth_ball_man_ecology_80651_2560x1080En este Primer episodio de audio se habló sobre la enciclica del Papa Francisco Laudato Si que fue transmitido por Radio Maria el dia 19 de Junio.

¡Escucha este episodio!

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